Los nervios le jugaron una mala pasada. Su plan era ingenioso y a priori le había funcionado, pero Clauvino da Silva, alias ‘Baixinho’, se mostró alterado en el control y lo descubrieron. Aparentaba como su hija, quien lo había ido a visitar ese día.

Se trata de uno de los líderes de la temible banda brasileña Comando Vermelho, quien cumple una condena en la cárcel de alta seguridad Bangu 3, en Río de Janeiro. La Secretaría de Administración Penitenciaria de la ciudad (Seap), divulgó las imágenes del delincuente con peluca negra, máscara de silicona, pantalón vaquero ajustado y otras prendas femeninas.

 

El plan de ‘Baixinho’ era dejar a su hija, de 19 años, en la cárcel. La chica quedó en la mira de las autoridades que ahora investigan qué papel tuvo en el intento de fuga. Según informa la prensa local, otros 7 visitantes de la prisión quedaron presos, entre ellos a una mujer embarazada.

Se investiga la posibilidad de que la máscara y las gafas que utilizó Clauvino da Silva para su intento de fuga fueran traídos por la visitante embarazada, ya que no se registra a las mujeres en su estado al entrar a la cárcel.

Da Silva integra uno de los grupos criminales más poderosos del país, que controla el narcotráfico en gran parte de Río. Por sus actividades delictivas fue condenado a 73 años y 10 meses de prisión.