En nuestra Universidad funciona el Jardín Botánico de Plantas Autóctonas, gestionado por la Facultad de Ciencias Agropecuarias en la ciudad de Oro Verde. Fue creado por iniciativa de estudiantes de la carrera de Ingeniería Agronómica e inaugurado en 1996.
Con una extensión de 21,5 hectáreas, el Jardín Botánico de Oro Verde es un espacio que llama a recorrer y aprender. Abierto a la comunidad en general, ofrece tanto visitas guiadas como talleres para descubrir una gran variedad de plantas autóctonas. Además de la función educativa y de investigación, dentro de los límites del Jardín se preservan especies amenazadas. Vanina Martínez es coordinadora, y desde hace 20 años forma parte de él. El objetivo, según señala, es “constituir un espacio verde que se sume al entorno y acercar al hombre a la naturaleza para comprenderla y valorarla”.
El predio está distribuido en dos sectores principales. El primero corresponde al jardín de plantas autóctonas, que comprende unas 11 hectáreas de bosque natural surcado por un pequeño arroyo en el que se agrupan especies vegetales tales como el espinillo, el algarrobo y el ñandubay, y otros propios de las orillas de los ríos y arroyos como el tembetarí, el canelón y el curupí. El segundo es un jardín sistemático en desarrollo, de seis hectáreas, que pudo ser llevado a cabo a través del convenio firmado entre la UNER y la ONG Botanic Gardens Conservation Internacional (BGCI) como parte de un programa internacional.
El Jardín fue inscripto en BGCI, es el único que pertenece a una universidad pública, y ha sido seleccionado junto a otros dos jardines del país para potenciar sus proyectos: la investigación, la conservación, la educación en todos sus niveles y la extensión. Por ley Provincial N°8967, es Área Natural Protegida bajo el amparo de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y fue declarado en el 2003 de interés legislativo por la Honorable Cámara de Diputados de Entre Ríos.
Martínez remarca que el Jardín es un lugar de referencia en la región para la educación y conservación del mundo vegetal. Si bien es espacio universitario, “es importante el vínculo con las escuelas y el medio. Pueden visitarlo, recorrerlo y aprender acerca de la conservación de especies, la importancia y los usos de las especies nativas en lo medicinal y comestible”.  
“Se puede aprender mucho a través de la visita guiada y los talleres específicos que se van dando, detalla Martínez. A su vez, destaca que los talleres son opcionales y se programan junto a las visitas. Los mismos se adecúan a las edades de los y las visitantes y, en el caso particular de escuelas, a la temática que esté trabajando el docente. Estos talleres pueden ser sobre germinación, reconocimiento de semillas, de pólenes, etcétera.