El presidente estadounidense viajó a la frontera con México, desde donde vuelve a amenazar con declarar una emergencia nacional: “Si tengo que hacerlo, lo haré”. Con este recurso, podría destinar fondos federales al muro sin necesidad de que el Congreso lo avale. Mientras tanto, el Gobierno sigue cerrado parcialmente, lo que provocó una manifestación en Washington.

Desde la localidad texana de McAllen, en la frontera con México, el presidente Donald Trump vuelve a desatar polémica: Amenazó una vez más con declarar una emergencia nacional y así poder construir el famoso muro fronterizo, eludiendo al Congreso.

El problema del Presidente estadounidense es que quiere construir un muro en la frontera con México, algo que prometió durante su campaña, pero el Congreso de su país no lo permite: El costo del mismo sería de 5.700 millones de dólares y los demócratas se niegan a establecerlo en el Presupuesto.

Ante la negativa de los legisladores, Trump respondió con un cierre parcial del Gobierno, una medida que se puede tomar cuando no se logra un acuerdo en la Ley de Presupuesto (para no generar gastos que no estén estipulados). Desde el 22 de diciembre, hay oficinas y sectores del Estado que no funcionan y trabajadores que no están cobrando sus sueldos.

O tenemos una victoria, llegamos a un acuerdo porque creo que un acuerdo es una victoria para todos, o declararé una emergencia nacional”, ha dicho Trump al abandonar la Casa Blanca en dirección a Texas.“No estoy listo para hacerlo todavía, pero si tengo que hacerlo lo haré”.

Una vez declarada la emergencia nacional, Trump podría acceder a fondos federales destinados a las fuerzas militares y redirigirlos, sin recurrir al Congreso, a construir el muro que ha prometido a sus votantes. Sin embargo, se trataría de una medida poco democrática y poco federal, que podría traer ciertas consecuencias políticas (es rechazada hasta en el sector republicano).

La emergencia nacional se ha declarado 31 veces desde 1973, pero la mayoría de ellas se debió a gue rras o catástrofes naturales. Donald Trump ya recurrió a este recurso tres veces: Para poder para imponer sanciones a abusadores de derechos humanos (diciembre de 2017), para castigar a agentes extranjeros que interfieran en elecciones estadounidenses (septiembre de 2018) y para castigar a miembros del Gobierno nicaragüense, en medio de las protestas violentas en el país (noviembre de 2018).

Ahora, el Presidente argumenta que hay una emergencia en la frontera, debida a un flujo masivo de criminales y drogas sumada a una saturación en los centros de acogida de inmigrantes indocumentados.

Sin embargo, la oposición sostiene que no hay crisis alguna. Quieren terminar con el cierre parcial del Gobierno y, para ello, proponen aprobar la financiación necesaria para poner en marcha aquellos servicios no relacionados con el muro, y seguir discutiendo sobre la seguridad fronteriza. “¡Los demócratas saben que debemos tener una fuerte seguridad fronteriza, pero no quieren entregar a Trump una más de muchas victorias!”, tuiteó el Presidente estadounidense.

La ciudadanía también protesta contra el cierre parcial del Gobierno. En Washington hubo hoy una manifestación en la que trabajadores federales, contratistas y sindicatos marcharon hacia la Casa Blanca para exigir al presidente la reapertura de las partes cerradas del Gobierno, con o sin acuerdo sobre el muro.