Los encajes son un porcentaje de los depósitos de sus clientes que los bancos están obligados a mantener líquido para poder hacer frente a los retiros de efectivo. Es una medida regulatoria para garantizar que en caso de extracciones masivas -ante una corrida por ejemplo- los ahorristas puedan disponer de su dinero de forma inmediata

Economistas explican que relajar los encajes lo que produce es que haya más dinero circulante en los bancos y en la calle. El punto central en esta cuestión es la demanda de crédito. Si empresas y particulares comienzan a solicitar más financiamiento, esa liquidez “extra” se destina a prestar; de lo contrario, los bancos irán en busca de instrumentos financieros en los que invertir esos pesos, como las Leliq, generando un aumento de la demanda que debería tender a bajar más las tasas.

Justamente esto último es lo que intentará evitar la nueva gestión del BCRA. Desde el organismo indicaron que la intención es liberar más pesos a los bancos cuando exista una evidencia de que lo usan para prestar y no “rifársela”. Dejan entrever la posibilidad de aplicar algún tipo de mecanismo “selectivo” por entidad.

En la entidad están convencidos de que el problema hoy es que el Central se está quedando con el dinero de los bancos y evita que se preste al sector privado.

Más medidas

El jueves el flamante directorio del BCRA recortó en 5 puntos porcentuales la tasa de referencia -el promedio de las Leliq a 7 días-, de 63% a 58%. En una entrevista con este diario y el canal Crónica HD, el presidente de la entidad, Miguel Ángel Pesce, aseguró que espera una baja de tasas “sustancial” a partir del acuerdo económico y social, que permitirá desindexar la economía.

A la par de del recorte de tasas, el Central también aprobó el jueves los créditos dollar-linked, a través de los cuales los bancos podrán financiar las exportaciones de las pequeñas y medianas empresas. Estos préstamos se otorgarán en pesos y devengarán la tasa de variación del tipo de cambio más un spread a convenir entre las partes.

Otra de las medidas en carpeta de la nueva gestión del Central es el reemplazo progresivo de las Leliq por instrumentos de más largo plazo y menor costo. Según afirmó el propio Pesce a este diario, los instrumentos que utiliza el banco central para esterilizar “son muy cortos” y por ende tienen como referencia la inflación de corto plazo, “y la inflación de corto plazo todavía está alta“. Fuente BAE