Se ofrecerán dos aparatos a cada selección: uno para el analista que observa el partido desde la tribuna de prensa, y otro para el cuerpo técnico en el banquillo.

Dos cámaras de seguimiento óptico ubicadas en la tribuna de prensa seguirán la huella de los jugadores y el balón y recopilarán los datos correspondientes, que luego serán procesados y retransmitidos junto con imágenes en directo a los puestos de trabajo de los analistas en la tribuna. Estos examinarán el rendimiento del jugador, repasarán situaciones del partido y resaltarán las áreas que merecen atención con la ayuda de una aplicación para analistas.

Podrán, asimismo, enviar una imagen fija con sus anotaciones al área técnica y conversar por radio con el técnico asistente, quien, a su vez, podrá enviar mensajes por un chat.

Durante el descanso, se podrán analizar las situaciones más destacadas en los vestuarios. Al término del encuentro, se ofrecerá un análisis a las selecciones a través de la plataforma de la FIFA.