Con fuertes críticas hacia su antecesor, el exgobernador Daniel Peralta, la hermana del expresidente Néstor Kirchner insistió en que recibió una provincia “quebrada” y que su gestión se vio afectada por “políticas del poder central, con una fuerte detracción de la actividad económica, la industria y la obra pública”.

La provincia de Santa Cruz atraviesa una compleja situación económica y financiera con sueldos adeudados a empleados municipales y jubilados. “La alta variedad de los ingresos diarios nos impide esta certeza”, intentó explicar la funcionaria.

En ese sentido, enfatizó en “la defensa del empleo provincial”, en un “contexto de políticas nacionales que no consideran el desarrollo de la Patagonia”. Entre los cuestionamientos al Gobierno nacional, enumeró: baja de aportes, disminución de regalías de coparticipación, quita de reembolsos por puertos patagónicos, del comercio y el sector empresarial, entre otros.

Finalmente, exigió la “normalización de la Caja de Servicios Sociales (CSS)”, a través de una ley que deberá debatir la Legislatura provincial.