La semana política que se viene estará teñida de economía por donde se la mire. Por eso los quinchos del fin de semana estuvieron ocupados, por donde se revisara, por discusiones y cálculos sobre la licitación de los tres títulos que el Gobierno saca al mercado para recaudar los fondos que necesita para cancelar el jueves el AF20 y las chances de que eso se logre o no.

Se argumentó en medio de asados que si el Ministerio de Economía hubiera habilitado ingresar a la licitación de los tres bonos del Tesoro nacional ajustados por CER, Badlar y dólar que se hará hoy directamente con el AF20, el mercado y el Gobierno se hubieran evitado un dolor de cabeza. Está claro que el margen de maniobra de Martín Guzmán en esto es bastante mayor que el que tuvo Axel Kicillof con el vencimiento de u$s250 millones que al final terminó pagando: en ese caso se trató de una emisión bajo legislación de Nueva York y en el AF20, estamos hablando de ley local. Ese dato que aporta un ingrediente que intranquiliza, debe sumarse a una información clave que dio Ámbito Financiero el viernes pasado: el Banco Central no recibió pedido alguno de asistencia al Tesoro para afrontar el pago de los casi $100.000 millones por el vencimiento del jueves del AF20.

Por lo tanto, la plata debe buscarla el Gobierno en otro lado y no existe caja disponible en Estado para semejante disponibilidad. Esos pensamientos fueron acompañados de números sobre la pérdida que significa no poder entrar a esa licitación con el AF20 uno a uno, como pedía el mercado. La realidad, como explica hoy este diario, es que la suerte del bono que vence estará atada a la licitación de hoy. De lo contrario el Gobierno amenaza hasta con un reperfilamiento al juez, pero siempre en la estrategia de Guzmán de no caer en la misma situación que vivió Kicillof cuando debió pagar.

Fuente: Ambito