La ministra de Salud, Sonia Velázquez, presidió la presentación de las cuatro torres (dos de videoendoscopía y dos para procedimientos de laparoscopía) provistas al hospital San Martín de Paraná, en un acto celebrado en el salón auditorio del establecimiento. En la oportunidad estuvo acompañada por el director Carlos Bantar, quien detalló el impacto que tiene la incorporación de este equipamiento. Posteriormente las autoridades se trasladaron hasta el sector de la Guardia del nosocomio para realizar el corte de cinta e inaugurar formalmente la nueva Unidad de Cuidados Intermedios (UCI).

Al momento de presentar la aparatología, la ministra precisó: “Estamos hablando de más de 10 millones de pesos de inversión en equipamiento.

La llegada del equipamiento de referencia, fue adquirido con financiamiento del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF).

Unidad de Cuidados Intermedios(UCI)

Cabe señalar que la Unidad de Cuidados Intermedios, que se construyó en la antigua sala de internación de mujeres, dispone de cuatro camas, aire acondicionado, baño propio y salidas para requerimiento de oxígeno y la utilización de respiradores de asistencia ventilatoria mecánica. Además tiene entradas independientes hacia terapia intensiva o desde la calle, y se readecuó el espacio incorporando otra abertura, para abrir una salida lateral rápida en los casos que se necesite trasladar al paciente para la realización de estudios.

El director del establecimiento, Carlos Bantar, señaló: “Cuatro camas es el número que se adapta al personal del área; teniendo presente que la planificación de esta obra fue acompañada por un diseño de fisiología médica en el manejo de pacientes críticos que nos permite potenciar el recurso humano capacitado para la atención de estos casos”.

Asimismo, recordó que no es el concepto transformar la Guardia en una unidad de terapia intensiva, “sino simplemente ofrecer un servicio cada vez más eficiente en lo que respecta a un espacio donde se salvan vidas”.

Acerca de qué cambió y en qué aumenta la complejidad de esta sala, Bantar explicó “Hoy el hospital brinda servicios médicos de alta complejidad que requieren de un período de observación de 12 a 14 horas en cuidados críticos (por ejemplo cirugías de tiroides, de cabeza y cuello) que saturarían innecesariamente la sala de Terapia Intensiva”.

Equipamiento

De la aparatología recibida, Bantar señaló: “Llegaron cuatro torres, que se les dice así por su disposición en forma vertical, donde se incluyen computadoras, sensores y otras funciones más allá del aditamento adicional que trata cada una”.

Cabe señalar que una de las torres de videoendoscopía fue gestionada por el Ministerio de Salud de Entre Ríos, que implicó una inversión de 3.207.537 pesos. La misma se solicitó específicamente para poder hacer una intervención de última generación denominada colangeopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE), por la cual se pueden extraer los cálculos biliares residuales (que quedan luego de practicar cirugías de vesícula), los cuales pueden quedar enclavados en la vía biliar. Esta intervención no se hacía en ningún hospital público provincial, por lo que se tenía que subcontratar esta práctica en el privado.

“Esto, que es de enorme trascendencia, representa un importante avance tecnológico y médico en la provincia”, señaló Bantar, y explicó que el equipo trae un aditamento (duodenoscopio o endoscopio con visor lateral), que permite extraer el cálculo y desobstruir la vía biliar por medio de una intervención no invasiva. “Esto posibilita la pronta recuperación en cuadros que de otro modo pueden tener un desenlace muy severo y que en la vía convencional requieren cirugía a cielo abierto, mucho más complicada”, abundó.

Además se indicó que la otra torre de videoendoscopía será destinada al servicio de Gastroenterología. La misma demandó una inversión de 78.900 dólares, y fue enviada por Nación en el contexto de la adhesión de este hospital al Plan Nacional de Prevención del Cáncer Colorrectal. Con esta aparatología se realizarán gastrocolonoscopías, aumentando la prestación en el contexto de los programas de prevención por los cuales se trabaja en pos de mejorar el diagnóstico precoz de las lesiones malignas o premalignas de cáncer de colon.

Por su parte la torre de laparoscopía implicó una inversión de 44.177 euros y la de urolaparoscopía 44.574 euros. Con las mismas se logra una enorme optimización del acto quirúrgico, ya que va a permitir realizar más cirugías laparoscópicas (utilizadas por los servicios de Ginecología, Cirugía General, Cirugía de Tórax y eventualmente Urología). Estas intervenciones se caracterizan por ser mínimamente invasivas, presentar menor número de complicaciones y posibilitar altas más precoces (ya que el paciente se recupera mucho más rápido cuando se hace por esta vía), mejorando también los costos hospitalarios.

Finalmente se señaló que, previamente, los profesionales de los distintos servicios afectados al uso de la nueva aparatología realizaron una capacitación.