Entre otros puntos relevantes del relato de los propios jóvenes heridos sobre el homicidio ocurrido en Cullen al 1100 bis, los investigadores confirmaron que la pesquisa está orientada a dar con los cuatro ocupantes de un auto rojo, identificado por fuentes extraoficiales como un Chevrolet Corsa. Si bien no se difundieron detalles sobre el posible motivo de la agresión, lo cierto es que la ráfaga de proyectiles acabó con la vida de Santos Martin Díaz pasadas las dos de la mañana. Tras recibir disparos en el abdomen y el tórax, Díaz falleció a bordo de la ambulancia que lo trasladaba desde la escena del ataque.

Tras la muerte de su padre, tanto Ricardo Leiva, de 29 años, como Ángel Díaz, de 28, permanecían internados en el Hospital Alberdi. El primero de ellos presentaba lesiones en ambos brazos y en el tórax, mientras que el otro fue herido en una pierna y una mano. Entre las personas que estaban en el lugar junto a la familia también debió ser asistido un chico de 16 años que recibió curaciones en uno de sus miembros inferiores y luego recibió el alta para retirarse del centro de salud.

El caso quedó en manos de la fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos, Georgina Pairola, quien intervino en el lugar junto a personal del gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) en colaboración con el personal de la seccional 20. No obstante, hasta la tarde no había novedades sobre la identidad de los presuntos autores del ataque, publico Clarin