La venta en los comercios minoristas para la celebración de Reyes Magos reflejó una caída del 11,5% interanual, según el relevamiento que realiza la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El ticket promedio rondó los $600, casi diez puntos menos que la inflación.

El ajuste de inicio del año, la inflación, la recesión, los gastos por las vacaciones y las fiestas de fin de año, conspiran cada año contra la celebración de Reyes Magos, que viene perdiendo atractivo.

Este año, según datos revelados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) -entre el 4 y 5 de enero en un total de 1560 negocios de varios rubros ubicados en las principales ciudades de cada provincia- las ventas de los comercios minoristas durante la semana anterior a Reyes cayeron 11,5% frente a la misma fecha de 2018.

Los rubros más golpeados fueron los libros, videojuegos e instrumentos musicales.

En cantidad de productos, las compras en los locales físicos descendieron 13,3%, mientras que las online subieron 0,9%.

La entidad consideró que esta baja de las ventas se debe al “declive del consumo general” y a que “este es un festejo que cada año va perdiendo atractivo entre las familias“.

Por otra parte, la CAME detalló que el ticket promedio este año rondó en los $600, un 39,5% por encima del 2018 pero casi diez puntos menos que la inflación de ese período y detalló que el rubro que más actividad tuvo fue el de juguetería.

Otros sectores como el de indumentaria y regalerías también mostraron ventas importantes, aunque modestas según CAME, seguido por los productos de electrónica y videojuegos. Según una encuesta realizada por la consultora Focus Market entre 4.200 casos, el 50% de las ventas de la fecha se realizó en comercios de calles y avenidas, 27% en supermercados y shopping y 13% por internet.

Por otra parte, el organismo que agrupa a las pymes destacó que en esta ocasión “no hubo grandes promociones, más que algunos descuentos con tarjetas y ofertas con rebajas de 30 o 40% que no lograron incentivar el consumo. Tomando los resultados generales (ventas en locales físicos y las que se hicieron online), el mayor derrumbe se dio en el rubro de Libros y CD para niños y adolescentes“.

En tanto, el ramo jugueterías y rodados concentró 42,5% de las ventas, con 1,5 puntos más de participación que en 2018, pero igual se retrajo un 10,7% (siempre en unidades vendidas).

Por su parte, la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) reveló que las ventas de este año cayeron un 13,5%, si las compara con las de 2018.

Desde la entidad explicaron que el ticket promedio de este año fue de $300, contra $240 del que se abonó el año pasado. Es decir, una suba del 25%, muy por debajo de la inflación registrado. Esto significa que, en términos reales, los juguetes estuvieron mucho más baratos pero, aún así, las ventas estuvieron deprimidas.

“Si bien es un número no deseado, es mejor que el registrado en el desempeño de las ventas de navidad, que presentó un retroceso del 19,8%”, reconoció el presidente de la CAIJ, Matías Furió, según informó el diario Ámbito Financiero.

Furió agregó que “Argentina se especializa en productos de primera infancia (categoría que explica el 40% del total de la oferta de juguetes), productos didácticos, artículos para playa, andarines, triciclos, camiones de plástico, muñecas, bebotes y masas, con precios muy accesibles, diseño y en especial, que cumplen con todos los requerimientos de seguridad”.