Las puertas del domicilio se abrieron la semana pasada, cuando la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires permitió que el odontólogo ingrese al lugar donde hace 26 años cometió el cuádruple homicidio.
El tiempo pasó y la casa está totalmente deteriorada, ahí asesinaron a 4 mujeres. Foto: web
El odontólogo no estuvo solo: un director, tres técnicos de filmación, un funcionario de la secretaría de Seguridad de la Corte bonaerense y cuatro policías de la comisaría primera lo seguían por cada rincón de la casa, que hoyluce como el set de una película de terror.
El cuádruple femicida pasó varias horas en el domicilio y guió a los camarógrafos en una especie de “tour”, mientras rem emoraba los sangrientos hechos que cometió.
La tenebrosa casona, vacía desde hace años y con un fuerte deterioro, se encuentra en medio de una disputa judicial por la sucesión y un proceso de expropiación que nació a partir de una iniciativa para utilizarla como centro dedicado a la prevención de violencia de género.
En esa casa, el domingo 15 de noviembre de 1992 Barreda mató a escopetazos a su esposa, Gladys McDonald (57 años); a su suegra,Elena Arreche (86); y a sus dos hijas, Cecilia (26) y Adriana (24). El asesino fue condenado a prisión perpetua en 1995 y obtuvo la libertad condicional en diciembre de 2015.