La situación de Nahir Galarza se complica cada vez más con el paso de las horas. Ayer por la tarde enfrentó la audiencia de prisión preventiva que solicitó el Ministerio Público Fiscal acompañada de su abogado Víctor Rebossio y del co-defensor Horacio Dargainz, y escuchó junto a sus padres el dictamen para su futuro inmediato.

El juez de garantías Guillermo Biré coincidió con el requerimiento del Fiscal al considerar que si Galarza recuperaba la libertad podría entorpecer el avance de la investigación tratando de contactar algún testigo o la posibilidad de fuga. Álvarez alegó firmemente que la joven debía permanecer recluida en sede policial por un plazo de 60 días.

Por su parte, Rebossio señaló que su defendida siempre estuvo a derecho y que incluso ella se presentó ante la Fiscalía de forma voluntaria para hacerse cargo de lo ocurido, y que por estos motivos consideró que no había riesgo procesal. Como alternativa solicitó que se le dictara un arresto domiciliario con la colocación de una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos, pero Biré no creyó que esto pudiera neutralizar el peligro de fuga y por ello coincidió con el pedido de la Fiscalía.

Tras la audiencia, Nahir Galarza abandonó los Tribunales en medio de una fuerte custodia policial que la separó de los medios de comunicación que aguardaban su salida. Desde allí fue trasladada a la Comisaría del Menor y la Mujer, a donde había sido alojada al mediodía tras permanecer más de 72 horas en el Hospital Centenario.

El caso ahora recaerá en una meseta por la entrada en vigencia de la feria judicial, que dura todo el mes de enero, y además porque prácticamente ya se realizaron todas las actuaciones que había solicitado el fiscal Sergio Rondoni Caffa.

Con la vaina secuestrada en la escena del crimen se comprobó que el arma utilizada era la pistola 9 mm reglamentaria del padre de la acusada. Ya se realizó el examen de dermotest, que arrojó resultado negativo, y el lunes comenzarán a peritarse en Procuración General en Paraná los teléfonos celulares de víctima y victimario.

Lo único que restaría en la investigación es la realización de las pericias psicológicas y psiquiátricas que son obligatorias para todos los acusados de un delito mayor a los 10 años de prisión, las cuales podrían efectivizarse en los primeros días de febrero. Si todo sigue su curso, a fines del próximo mes el Legajo podría ser elevado a juicio.

Nahir Galarza, un falso secuestro y una causa que quedó archivada

NAHIR GALARZA

Cuando tenía 16 años, la joven que se encuentra imputada por el crimen de Fernando Pastorizzo, protagonizó una historia que hoy vuelve a salir a la luz y marca su personalidad. Estuvo todo un día desaparecida y cuando apareció dijo que la drogaron y la subieron a un auto.

Este hecho sucedió no hace mucho tiermpo, cuando Nahir Galarza todavía era una de las estudiantes de la Escuela Normal Olegario Víctor Andrade. Ese día causó una gran preocupación entre su familia porque permaneció un día desaparecida, sin dejar rastros de dónde estaba.

A medida que pasaban las horas la incertidumbre crecía y la desesperación de la familia alertó a la Policía. Pero cuando bajó la noche se conoció la buena noticia: “Apareció Nahir”. Lo peor había pasado. La adolescente estaba sana y salva, pero cuando contestó las preguntas sobre qué le había ocurrido empezaron los cuestionamientos.

Dijo que cuando salía de la escuela fue abordada y obligada a subir a un auto, en donde la drogaron y perdió el conocimiento. Indicó que luego de eso no se acordaba de más nada hasta que cerca de las 21 horas despertó tirada en un terreno baldío por la zona norte de Gualeguaychú, cerca del hipermercado Carrefour.

Tenía pastos en el cabello y estaba un poco desalineada, pero nada que indicara que había sido víctima de algún delito sexual. El médico de Policía no constató lesiones ni marcas de ningún tipo sobre la piel y el fiscal que realizó la investigación no pudo acreditar la veracidad de lo denunciado; y el caso cayó rápidamente en el archivo.

Obviamente que esto no pasó desapercibido para los medios de comunicación, que rápidamente tomaron nota de lo que había sucedido, pero el pedido de un padre afligido y una adolescente traviesa desestimaron  cualquier publicación para no revictimizar a la menor.

Nunca se pudo comprobar nada de lo que la joven contó y todo quedó sujeto a que se trató de una mentira para cubrir una travesura, sin medir las consecuencias de lo que generó. Pero hoy, con lo públicamente conocido, esta historia de la que fue protagonista Nahir Galarza sale a la luz y marca en parte su perfil.

Ella está alojada en la Comisaría del Menor y la Mujer y permanecerá en ese lugar hasta el inicio del juicio. En febrero, luego de que finalice la feria judicial, será sometida a las pericias psicológicas psiquiátricas que serán claves para detallar su personalidad y si está en condiciones para enfrentar un juicio oral.

El Dia