Quiero reflexionar sobre la actitud miserable de aquellos que intentan sacar alguna ventaja o rédito político de las calamidades o tragedias  que sufren muchos hermanos.

Dejo en claro que quedan fuera de esta reflexión las quejas o protestas  de cientos de personas que sufren producto de las inclemencias del  tiempo, de las terribles lluvias que se están produciendo o de la  crecida del río Uruguay. Pero, como dijera el poeta, lo que voy a decir  “No es pa mal de naides sino pa bien de tuitos”.

Vengo observando desde hace mucho tiempo cómo se intentan bastardear acontecimientos populares invocando padeceres que no tienen absolutamente nada que ver con esos acontecimientos. Voy al grano. El carnaval, los corsos, el desfile de comparsas no tiene absolutamente nada que ver ni guarda ninguna relación ni con la inundación ni con los problemas generados por las copiosas lluvias (incluso aunque estos problemas sean profundizados por cierta desidia o ausencia de alguna
política estatal)

El carnaval no es un “capricho” de Enrique Cresto (aún cuando ese apellido tenga mucho que ver con que hoy el carnaval exista tal cual lo conocemos) El carnaval de Concordia es una fiesta popular.

Y por si alguien no entiende voy a ser más clara: al carnaval lo hace el pueblo carnavalero. Ni siquiera es del Ente del Carnaval sino de las miles de familias que con voluntad y enorme sacrificio trabajan todo el año todos los años, porque el carnaval ya se ha convertido en su vida.
Y que nadie se confunda. Si no se hiciera el carnaval no mejoraría absolutamente en nada la situación de las familias afectadas por el  clima.

Muy por el contrario, se verían perjudicadas las vidas de muchísimos hermanos que gracias a esas fiestas mejoran su ingreso en
alguno casos y obtienen al menos algo en otros casos. Desde quienes cuidan autos, pasando por los que venden choripan, lanza espumas , remiseros, seguridad, etc. hasta hoteleros y gastronómicos. Pensemos en cuanta gente se alimentó mejor, o directamente se pudo alimentar simplemente porque el bado hubo desfile de carnaval.

Tampoco es cierto que para solucionar los problemas producto del clima a los que hago mención, el “cambio ” de modelo de gestión sea el camino.

Miremos los distritos donde son gobierno y veamos cómo están y entonces, si quieren, hablamos.
He visto también que se alude al famoso “pan y circo”. No subestimen al  pueblo carnavalero y comparsero de Concordia. Recuerden que lo mismo han intentado proponer con la Maratón de Reyes invocando la falta de agua y no les resultó. Y no les resulto porque lo popular siempre desborda. No  se lo puede “encorcetar ” con racionalidades .

“No sólo de pan vive el hombre” y así como hace falta y es necesario alimentar el cuerpo también es necesario alimentar el espíritu, el alma, la esencia que cada uno crea que sirve para trascender . Eso es la mística , eso es la entrega del cuerpo y del alma para comunicar una idea, eso es la cultura, eso es el arte. Eso es en definitiva el Carnaval de Concordia.

Julia enz Concejal