Se quiera ver o no, se quiera reconocer o no, sirva o no a algunos sectores a los fines electorales, es insoslayable advertir que la política exterior del Presidente Mauricio Macri es acertada, conveniente y sensata. El Presidente ha dado directivas claras de trabajo mancomunado con los países extranjeros al Canciller Jorge Faurie y a cada uno de los miembros del Gabinete Nacional quienes, desde sus carteras,  potencian las relaciones internacionales.

 

Hemos asistido en estos días a un acuerdo histórico que pone al Mercosur en relación con Europa de un modo extraordinario; centra la mirada de los inversores del mundo en nuestro país y aumenta las exportaciones de las economías regionales, consolida la participación de nuestras empresas (incluso las Pymes) en cadenas globales de valor, acelera el proceso de transferencia tecnológica, aumenta la competitividad de la economía y fomenta el empleo de calidad.

 

Pero no es sólo este acuerdo, sin precedentes a nivel mundial, el que protagoniza el proceso de inserción internacional que inició la Argentina de la mano del Presidente Mauricio Macri, sino que se pueden exhibir también muchos otros logros que han permitido la apertura de los mercados y las negociaciones a productos y servicios argentinos en el mundo. En los últimos años se celebraron muchos pactos comerciales con el extranjero; sólo por mencionar algunos me puedo remitir al de Complementación Económica MERCOSUR-Colombia y la negociación de un nuevo Convenio Económico Argentina-Chile. Y asimismo, se observan grandes avances con Canadá y Corea, entre otros.

 

Del mismo modo se hace inevitable versar sobre la participación de nuestro país en las reuniones del G20, del cual Argentina participa activamente –y se ha logrado incluso su Presidencia en 2018-. Desde la asunción de Macri, somos miembros dinámicos del principal foro internacional para la cooperación económica, financiera y política, que incluye a las economías más importantes del mundo. En este contexto nuestro Presidente es uno de los líderes que abordan los grandes desafíos globales y deciden las políticas públicas que cooperan para generar crecimiento inclusivo, haciéndolo particularmente –en el caso de nuestro país- con una mirada humana y construyendo consenso para un desarrollo equitativo y sostenible.

 

En mi carácter de Presidente de la Comisión de Comunicaciones, Energía, Transporte, Comercio y Asuntos Internacionales de la Cámara de Diputados de Entre Ríos, no puedo dejar de advertir la importancia radical que tienen estos acontecimientos para el desarrollo del país y de nuestra provincia en particular; tampoco puedo evitar señalar la vinculación que observo entre estas decisiones de política exterior activa y el crecimiento energético argentino, producto de las inversiones: Entiendo que las relaciones con el mundo han sido, y siguen siendo,  oportunidades históricas para el desarrollo de inversiones en ese sentido.

 

Obras de generación de energía eléctrica; potencia incorporada desde el año 2017; obras de infraestructura energética… Son muchas las acciones que podría enumerar en este aspecto, pero lo que deseo poner de relevancia, más allá de cualquier dato contrastable con la realidad, es que hoy, como no ha ocurrido antes, hay un plan energético, a través del cual se realizan y proyectan trabajos, con un seguimiento pormenorizado, en función de alcanzar los objetivos definidos por las autoridades nacionales. Y que, además, se adquiere, procesa y publica la información, en un marco de transparencia inédito, poniéndola a la mano de cualquier ciudadano.

 

Para finalizar debo hacer mención a otro de los temas que por estos días ocupan la agenda política: se habla también de la reducción del gasto argentino y de que se está trabajando en la realización de las reformas que son necesarias para obtenerlo. Estos nuevos contextos son el mejor escenario que el país le puede ofrecer a las Pymes, que son las que van a escribir los próximos capítulos de la historia de nuestro país. Sé que seremos testigos de las firmas de tratados de libre comercio con Estados Unidos, Canadá y China y esto representará un gran impulso de la economía, beneficiando a las pequeñas y medianas industrias. Y si a esto se le suma que se trabaja en la ejecución de acciones tendientes al mejoramiento de toda la cadena de infraestructura y logística vinculada a la producción y comercialización agropecuaria, tanto interna como externa, de productos agroindustriales, estamos hablando de un país sin techo de crecimiento.

 

Ante estos hechos, ¿cómo no respaldar las políticas instrumentadas por el Presidente Macri? Ante estas gestas –las modernas gestas patrióticas-, ¿cómo no asegurar que “vamos por el camino correcto”?

 

 

Diputado de Entre Ríos

Lic. Joaquín La Madrid.