El Consejo Directivo de la CGT finalmente decidió ayer por la  tarde renovar su respaldo al triunvirato que comanda la central, por lo cual dejó atrás la idea de realizar elecciones el próximo de 22 agosto para definir nuevas autoridades. La dilatación enfurece al clan Moyano, que tiene todo listo para armar una central paralela.

La CGT finalmente decidió hoy 12/07 renovar su respaldo al triunvirato que comanda la central, por lo cual dejó atrás la idea de avanzar con un proceso de elecciones para el próximo de 22 agosto tendiente a definir nuevas autoridades.
La decisión se adoptó durante una hermética reunión del Consejo Directivo de la central obrera realizada en su sede de Azopardo al 800, confirmó el secretario general de UDA, Sergio Romero, único dirigente de la conducción cegetista que hizo declaraciones a la prensa al retirarse del encuentro.
El resultado de la reunión de combina así una victoria para los “gordos” (grandes gremios de servicios) y los “independientes” (Uocra, AySA y UPCN), que aspiraba a sostener el liderazgo del triunvirato hasta 2019, y el otro grupo que integran el barrionuevismo y lo que queda del moyanismo en el consejo directivo, que pretendía iniciar una ronda de conversaciones con los sectores que hoy están fuera de la CGT como antesala de la cumbre de secretarios generales. Ese universo de los que hoy juegan desde afuera incluye a la Corriente Federal, la UOM, el Smata y el MASA de Omar Viviani.
A su vez, durante el encuentro se definió la realización de una reunión de secretarios generales de los gremios de la CGT (los que están en la conducción y los que no) a fines de agosto, con el objetivo de continuar debatiendo la postura que tendrá que seguir la central frente a las políticas del Gobierno.
La continuidad del triunvirato era desechada hasta hace pocos mesesincluso por dos de sus propios miembros (Daer y Schmid), quienes hablaban de “ciclo cumplido” luego de que algunas de sus decisiones fueran desautorizad as por dirigentes de la propia central.
Pero los influyentes “gordos” e “independientes” se mostraron en las últimas semanas a favor de mantener la actual conducción, luego de que Pablo Moyano desafiara el proceso electoral que los conductores de los grandes gremios estaban diseñando para el 22 de agosto, anunciando que presentaría su propia lista secundado por el bancario Sergio Palazzo.
Ante esa jugada del camionero, los “gordos” e “independientes” evaluaron que lo mejor era mantener al triunvirato, ya que no se estaría reuniendo un consenso para que el 22 de agosto se pueda votar a un secretario general que contente a todas las facciones de la entidad de la calle Azopardo. Además alegaban que era imposible cumplir los plazos para llegar a realizar a tiempo el congreso normalizador en esa fecha, e incluso ni siquiera se hizo aún el Comité Central Confederal, que es el paso previo.