Un fenómeno que causa preocupación en todos los sectores, cómo actuar basado en las mejores evidencias disponibles.

Luego de la muerte de un participante de la Maratón de Reyes…son momentos para llamar a reflexionar a la comunidad de cómo podemos cuidarnos más y evitar este tipo de incidentes,  al respecto 96.5 FM Cadena Entrerriana consultó al Dr. Ezequiel Forte, egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA)Postgrado en ecocardiografía doppler cardiaca (UBA-SAC)y ecodoppler vascular periferico (SAUMB), integrante del staff del CENDIC (Centro Diagnósico Cardiovascular) de Concordia y Presidente de la Fundacion Cuidados Paliativos Concordia.

Este tipo de eventos son lamentables pero ahora debemos reflexionar para prevenir estos hechos. Las muertes súbitas en quienes practican deportes suelen tener una enorme repercusión, ya que generalmente se producen en público y afectan a personas percibidas como sanas.

Sin embargo, un nuevo estudio realizado en personas de mediana edad revela que el porcentaje de los que sufren un paro cardíaco inesperadamente mientras practican un deporte es muy bajo respecto de los que mueren súbitamente en otras circunstancias. Los beneficios del deporte para prevenir eventos cardiovasculares y la muerte son mucho mayores que los riesgos involucrados, comenzó señalando el médico cardiologo Ezequiel Forte.

Sobrevivir es posible

“Si se examina más de cerca a quienes tienen un paro cardíaco vinculada al deporte, se observa que ellos tienen más probabilidades de sobrevivir que quienes padecen una muerte súbita no asociada al ejercicio”, deslizó. Sin embargo al deportes que requieren un esfuerzo mayor como el paddle, tenis, atletismo hay un minimo riesgo.  Lo importante es para quienes practican deportes estén rodeados por gente que sepa hacer las maniobras de resucitación cardiopulmonar (RCP).

Según algunos informes, sólo un tercio de los que sufrieron paros cardíacos haciendo actividad física recibieron maniobras de RCP por parte de los testigos. En este sentido, es fundamental la educación de la población en RCP y, también, la presencia de equipos desfibriladores en todos los lugares donde la gente se ejercita. Si una persona recibe un choque eléctrico por medio de un desfibrilador en el momento que tiene un paro cardíaco, tiene un 75% de posibilidades de sobrevivir. Por cada minuto que pasa, las chances disminuyen dramáticamente. “Sólo hay cuatro minutos para actuar; después el daño cerebral es irreversible”, enfatiza Forte.

“Es fundamental que la gente que va a hacer deporte haga previamente una consulta con un cardiólogo, que lo revise y le haga un electrocardiograma”, aconseja Forte. En las personas mayores de 40 años con más de dos factores de riesgo (colesterol alto, hipertensión, sobrepeso, tabaquismo, diabetes), el cardiólogo sugiere agregar una prueba de esfuerzo (ergometría). “En los jóvenes que se dedican a un deporte competitivo, también recomiendo un ecocardiograma a los 16 años”, agregó, quien aclara que los casos particulares pueden requerir otros estudios.

Por otra parte, Forte recomienda que toda persona que vaya a iniciar una actividad física consulte al cardiólogo y realice estudios. A partir de los 40 años, el electrofisiólogo del ICBA recomienda un electrocardiograma, una ergometría, un ecocardiograma y un análisis de sangre para detectar colesterol alto y diabetes.

Qué es la muerte súbita

La muerte súbita es un deceso inesperado, no violento ni traumático, que no tiene síntomas previos. En el 80 al 90% de los casos, se produce por una causa cardiovascular y, especialmente, por un paro cardíaco.

A diferencia de lo que se piensa, un paro cardíaco no es sinónimo de un infarto.

Mientras un infarto agudo de miocardio es consecuencia de una obstrucción de una arteria coronaria que impide la llegada de oxígeno al corazón (isquemia), un paro cardíaco es producto de una desincronización eléctrica del ritmo del corazón. Si bien esta falla eléctrica puede originarse en una obstrucción coronaria, se caracteriza por la pérdida súbita del pulso debido a una falla eléctrica, que desemboca en la muerte súbita si no se interviene en cuestión de minutos.

La muerte súbita en el deporte no tiene antecedentes prevenibles, enfatizó el profesional.

¿Resulta costo-efectivo contar con desfibriladores y personal entrenado en RCP en campos deportivos?

Resulta difícil contestar con evidencia científica esta pregunta debido a la baja incidencia de la muerte súbita en el deporte y los escasos estudios que reportan el porcentaje de paros cardíacos reanimados; pero si resulta evidente que la presencia de personas entrenadas en RCP y un desfibrilador aumenta la posibilidad de sobrevida cerca de 4 veces; por esta razón la recomendaciones sugieren el entrenamiento en RCP y la presencia de un cardio desfibrilador.

Entrevista completa

 

Cadena Entrerriana