“Los bombardeos en Siria son un acto de represalia, no un acto de guerra”, ha declarado el presidente francés, Emmanuel Macron, durante una entrevista en televisión, en sus primeras declaraciones tras el ataque conjunto de Estados Unidos, Francia y Reino Unido a Siria durante la madrugada del viernes. Macron aseguró que este ataque es una defensa del derecho internacional y de las resoluciones de la ONU y, en este sentido, lo diferenció de las campañas bélicas en Libia o Irak.

Según Macron, fue él mismo quien convenció a Donald Trump de “permanecer a largo plazo” en Siria. “Hace 10 días el presidente Trump decía que Estados Unidos consideraba irse de Siria (…), lo convencimos de que era necesario permanecer a largo plazo”, declaró.

El mandatario francés también ha asegurado que acusó a Vladimir Putin de ser “cómplice” en el uso de armas químicas en Siria. Fue un supuesto ataque químico del régimen sirio en Duma el pasado 7 de abril (que dejó decenas de muertos) el desencadenante del bombardeo coordinado de la fuerza tripartita.

Tuvimos éxitotodos los misiles lanzados alcanzaron sus objetivos, las capacidades químicas del régimen sirio han sido destruidas y no hubo ninguna víctima colateral”, aseguró Macron en el canal BFMTV.

El Parlamento francés debatirá mañana a partir de las 17.00 hora local (15.00 GMT), en una sesión sin voto, los bombardeos que las Fuerzas Armadas de su país realizaron sobre supuestas instalaciones químicas en Siria. El presidente de la Asamblea Nacional, François de Rugy, anunció este domingo el debate tras reunirse con el primer ministro, Édouard Philippe, y los responsables de los grupos parlamentarios de ambas cámaras. La sesión “permitirá al Gobierno explicarse ante todos los diputados y a los grupos parlamentarios expresar sus posiciones” sobre el ataque, señaló de Rugy.