El presidente Mauricio Macri encabezó hoy un acto junto a los candidatos de Cambiemos en la provincia de Santa Fe, desde donde apuntó contra el kirchnerismo, al advertir que “después de gobernar tantos años, nos dejaron el país en ruinas” y denunció que “son los mismos que quieren que nos vaya mal para recuperar el poder”.

Al iniciar su discurso junto a los precandidatos a diputados nacionales de Cambiemos, Albor Cantard, Luciano Laspina y Lucila Lehmann y por el intendente local y presidente de la UCR a nivel nacional, José Corral, Macri lamentó la crisis política que atraviesa Venezuela y dijo que “no” puede “dejar de pensar lo cerca que estuvimos de ir por ese camino” aunque sin mencionar a su antecesora y precandidata a senadora nacional del kirchnerismo, Cristina Fernández.

Macri ratificó así su rol al frente de la campaña electoral de la alianza oficialista Cambiemos, con el primer acto partidario al iniciarse hoy la veda electoral para actos de gobierno y apuntó todos sus dardos contra el kirchnerismo.

Allí reiteró sus promesas de “batallar contra las mafias y el narcotráfico” aunque admitió que le preocupa la situación de aquellos a los que “todavía” no les llegó el crecimiento económico.

“Ante tantas denuncias que hacen, tantos pronósticos catastróficos, lo único que parecen querer es que nos vaya mal a los argentinos para ellos recuperar el poder, vuelven con los pronósticos, cosas horribles que nos van a pasar”, acusó a los candidatos kirchneristas.

Macri remarcó que los que critican a su gobierno “son los mismos que decían que yo iba a ser presidente de Boca (Juniors) para hacer Boca para unos pocos y la verdad es que Boca creció, ganamos muchos torneos por todos lados, para desgracia de River “, ironizó comparando el fútbol con la política.

En ese marco, el mandatario recordó que “cuando fui (electo jefe de Gobierno) de la Ciudad (de Buenos Aires), de vuelta dijeron que yo iba a gobernar para los barrios del norte y fuimos el gobierno que más construyó y achicó la brecha entre barrios del norte y del sur, con infraestructura y trabajo”.

“Siempre el mismo latiguillo, siempre la misma mentira, lo bueno es que los argentinos hemos decidido ir por otro camino, poner el Estado al servicio de la gente, sin miedo de enfrentar a las mafias, sin complicidades”, enfatizó en una defensa contra las críticas de la oposición sobre las políticas de “ajuste” que atribuyen al gobierno de Cambiemos.

En ese contexto, Macri defendió su política económica al asegurar que en los últimos meses “el aparato de la construcción está llegando al récord de creación de empleos” y aseguró que “la Argentina volvió a crecer, no solo en el campo, sino también en la industria automotriz, la logística”.

También señaló que “después de tantos años de estancamiento estamos bajando la inflación”, remarcó que la del último mes “fue la más baja en 9 años” aunque reconoció que “tenemos que seguir trabajando porque sabemos que este crecimiento no ha llegado a todos los argentinos” y reconoció que en su mayor intimidad, le preocupa saber “qué otra cosa no estoy haciendo para lograr que el cambio llegue a más gente todos los días”.

Macri reiteró que el gobierno nacional trabaja en “bajar los impuestos que están matando a los argentinos, a la producción” y reclamó a los dirigentes que gobiernan Santa Fe, porque “no puede ser que no hayan adherido a la ley PYME” y a la de “Riesgos del Trabajo”, al tiempo que volvió a prometer continuar “la batalla contra la mafia de los juicios laborales” y “el narcotráfico”.

DyN