La visita de Gallagher constituye la primera de un secretario de Relaciones vaticanas desde que Jorge Bergoglio asumió como jefe de la Iglesia Católica en 2013. La invitación había sido cursada por la ex Canciller Susana Malcorra. “El Presidente le dijo a Gallagher que el Papa está invitado a venir cuando él lo desee”, contaron en el Ejecutivo.

Gallagher rompió el hielo al expresar sus condolencias por el atentado terrorista en Nueva York donde murieron 5 argentinos.

Macri explicó el alcance de su convocatoria del lunes en el CCK para lograr “consensos básicos”, una iniciativa que la Iglesia argentina ya había elogiado. Ambos dialogaron sobre las acciones que viene adoptando el Gobierno nacional en materia social y en la lucha contra el narcotráfico y la corrupción. “El Presidente habló sobre la necesidad de liberar a los argentinos de la pobreza para que puedan elegir libremente”, confió uno de los participantes del encuentro. pobreza.

 

Ambos coincidieron en la necesidad de trabajar en la primera infancia para erradicar la pobreza. “El paternalismo del Estado no sirve”, habría dicho Gallagher -según el relato de las fuentes oficiales.

Cuando llegó el turno de hablar sobre el narcotráfico, el Presidente le contó al enviado de Francisco una experiencia reciente con un cura en Rosario. El mandatario se refirió además al apoyo de la Iglesia en la materia.

La visita de Gallagher continuó con un almuerzo en el Palacio San Martín. Además de Faurie y de Estrada, estaban invitados los funcionarios con más contacto con el Francisco, como la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley, el de Trabajo, Jorge Triaca y el presidente provisional del Senado Federico Pinedo. El tema social volvió a ser el principal eje del almuerzo y Triaca explicó en detalle la Reforma Laboral que el Gobierno presentó esta semana sindicalistas y empresarios. “Le explicamos lo que está proponiendo el Presidente, que quiere hacer eje en un país más equitativo y que para eso es necesario que todos cedan un poco”, relató uno de los comensales, a tono con la nueva máxima presidencial. Gallagher contó sobre sus anteriores visitas al país, como arzobispo, y del trabajo de los curas villeros. “Quedo muy bien impresionado con Mauricio”, se entusiamó uno de los ministros.

“Puede haber mayor o menor cercanía, pero nunca hubo un distanciamiento”, explicaron en el Gobierno sobre la relación tirante con el Papa. Tampoco descartaron una visita del Presidente al Vaticano.

Clarin