El financista Ernesto Clarens reveló en su confesión que entre el 2012 y el 2013 algunas empresas contratistas de obra vial y de peajes hicieron aportes ilegales para la campaña electoral. El ex dueño de Invernes precisó que esos aportes truchos fueron realizados por “Esuco, Cartellone, Losi, Chediack y Roggio, entre otras” para ese campaña en que Cristina Kirchner hizo un enorme esfuerzo para no perder, como finalmente, pasó en la provincia de Buenos Aires con el candidato del frente renovador Sergio Massa. Dijo no recordar al resto de los aportantes clandestinos.

En el pen drive que Clarens entregó al fiscal Carlos Stornelli y al juez Claudio Bonadio existe una lista en una planilla Excel con los montos totales que recibieron los miembros del llamado “club de la obra pública” y las concesiones de peajes desde el 2003 hasta el 2010, que Clarínpublicó el martes pasado en exclusiva.Además, hay otra lista escrita a máquina con pagos en dólares y pesos que Clarens recaudó entre el 2011 y el 2015 cuya suma llega a unos 35 millones de dólares. Las empresas que él señaló, como fuente de aportes electorales ilegales, en esa lista tiene asignados los siguientes aportes entre el 2012 y el 2013: Esuco-Decavial (del ex presidente de la Cámara Argentina de la Industria), Carlos Wagner: 400.000 mil; Cartellone 1.733.000; Losi, 1.279.800; Chediack, 1.978.000 y Roggio no tiene aportes en ese período. Losi es la misma empresa de Entre Ríos que pagó una coima con factura por 4.500.000 pesos a cambio de trabajos que no hizo la empresa Gotti, otra constructora manejada por Lázaro Báez. Es decir un total de casi 5.000.000, que según las fuentes serían dólares.En su confesión, Clarens agregó que “después de cambiar el dinero a dólares, le llevaba la recaudación directamente a José López” en un departamento de Puerto Madero. Ahora si la lista refleja las entregas de plata cambiada serían 5 millones de dólares. Frente Renovador: 34,93% Pese al financiamiento en negro, Sergio Massa sacó casi 44 por ciento de los votos en la provincia de Buenos Aires y el candidato del Frente para la Victoria de Cristina Kirchner, Martín Insaurralde, obtuvo solo el 30 por ciento. Esta derrota fue el comienzo del declive del kirchenrismo.Después del procesamiento de Cristina Kirchner, el juez Bonadio entregará copias de la causa de los cuadernos de las coimas a sus colegas que le pidieron pruebas para otros casos de corrupción K y el fiscal electoral Jorge Di Lello le solicitó la data vinculada con el financiamiento electoral de las campañas.

Luego del escándalo del financiamiento de traficantes de efedrina a la campaña electoral de Cristina del 2007 en el caso conocido como la mafia de los medicamentos, la entonces presidenta hizo prohibir los aportes de empresas al financiamiento legal.

Varios abogados de imputados en la causa dudan de esta lista escrita a máquina por Clarens porque sospechan que omitió por el nombre de algunos empresarios de su amistad y porque algunos aportes están fechados en años no electorales. Al principio, todos los empresarios admitieron haber hecho pagos electorales en negro porque es un delito con una pena menor al cohecho (pago de sobornos), pero ante la evidencia algunos luego admitieron lisa y llanamente que abonaron coimas. Luego de tres intentos fallecidos, Clarens fue aceptado como arrepentido por Bonadio y evitó ir a la cárcel.

Una fuente judicial explicó que esta plata negra eran “sobornos” a cambio de contratos públicos y que tuvieron varios destinos como dijo el propio Clarens. Uno era el bolsillo de los funcionarios, otro fue el plan Sueños Compartidos de las Madres de Plaza de Mayo que recibió 70 millones de pesos por un pedido de Cristina Kirchner, tal como Clarín adelantó el martes en exclusiva. Otro destino de esta plata fue la constructora Gotti que tenían problemas financieros y se ve que en la organización tenía como función entregar facturas truchas para que los empresarios pudieron justificar ante la AFIP el agujero que les dejaba el pago de las coimas.

La lista a máquina de Clarens, a la que accedió Clarín y que la Justicia ahora tiene que verificar, incluye fuertes pagos en el año 2011. Las cifras (se publican en números redondos) son las siguientes: “Rovella, 2.300.000; JCR (del fallecido Juan Carlos Relats), 44.989.000; Vialco, 250.000; Luciano, 2.500.000; Panedile, 4.000.000; Pietroboni, 200.000; Losi, 3.000.000; Cartellone, 6.000.000; Equimac, 900.000; Chediack, 664.000, CPC, 6.000.000 y Decavial, 66.000”. El aporte de Relats, quien administró y alquiló el hotel Los Sauces de los Kirchner en El Calafate muestra la estrecha relación que tuvo con el gobierno K que le permitió ganar contratos públicos y tener la concesión de varios peajes.

Fuentes de la empresa Roggio negaron que la empresa haya formado una asociación ilícita y señalaron que “las dádivas que se entregaron a funcionarios fueron siempre en el marco de exigencias extorsivas”.

Fuente: Clarin