En la ciudad de Villaguay una docente intenta ayudar a la niña de cinco años para que pueda acceder a un hogar adaptado a sus necesidades ya que la menor reside en una precaria vivienda.

La historia de Soledad y Micaela comenzó hace apenas un mes atrás, cuando la primera de estas se convirtió en la “seño” de un jardín en el Paraje Chajarí, en nuestra provincia. Desde el primer momento, cruzaron sonrisas y dieron inicio a un gran vínculo. A los pocas días, la docente consiguió una silla de ruedas para “Mica”, como ella la llama afectuosamente y ahora pide a quienes puedan, ante cronica.com.ar que ayuden a su familia para tener una casa digna y acorde a las necesidades de la nena, quien tiene 5 años y sufre un retraso madurativo, además de problemas motrices.

Según reveló Soledad, todos los días viaja 50 kilómetros por la ruta, a dedo o si tiene suerte mediante algún vehículo que la alcance, mientras que luego, hace otros 18 en moto, gracias a la colaboración de los conductores, para llegar a la escuela donde da clases.

Allí cerca, en pleno campo, vive Micaela junto a su familia, en una casita de chapas sostenida por palos y “cubierta” por dentro con pedazos de nylon. Ni bien la maestra se enteró de las condiciones en “Mica y su familia viven, se involucró por completo para darles una mano y conseguir un nuevo hogar mediante una campaña a la que bautizó como #Una Casa ParaMica

Soledad detalló que: “Hace un mes y medio que Mica empezó el jardín, ahí la conocí y enseguida le pude conseguir la silla de ruedas, porque ella estaba en un cochecito, gracias a la Dirección de Discapacidad de Villaguay. Le pedí ir a ver su casa fuera del horario escolar y cuando vi la realidad lo tomé como un compromiso personal porque realmente viven en una situación muy triste”,

Todavía acongojada por aquella imagen, agregó: “Tampoco tiene certificado de discapacidad, pero gracias a Dios eso ya está en trámite”. “Mica es una nena súper inquieta curiosa y muy alegre, le gusta explorar con elementos que generen sonidos, le llaman la atención”, aseguró la ejemplar docente que no descansará hasta cumplir su cometido.

Ante semejante situación cronica.com.ar se comunicó con Marianela, la mamá de la nena, quien indicó con profunda conmoción que lo único que necesita es una casa adaptada a todas las necesidades de su hija. “La casa es de nylon y chapa, y con una mínima lluvia se inunda todo. El frío que pasamos es impresionante, no prendemos la calefacción porque después se hace difícil pagar la electricidad”.

“Cuando nació, mi nena llegó a pesar 2 kilos, ahora no camina ni tampoco habla. La llevé al pueblo de Alcaraz, pero tenía que ir tres veces por semana y no contaba con los medios para hacerlo”, comentó Marianela.

Para Micaela y su familia es difícil trasladarse, al igual que cubrir las necesidades esenciales. Sucede que  viven a 50 kilómetros del pueblo más cercano y con el frío que pasan es complicado moverla. Además, Marianela subrayó: “No puedo prender fuego cerca de la casa porque con la mínima chispa se incendia todo. Mi baño es un pozo negro envuelto con nylon”, y está ubicado a varios metros de la humilde construcción.

Con las necesidades que tiene la nena sumado a la difícil situación económica que viven se hace cada día más difícil poder darle el cuidado que corresponde. “No tengo otro tipo de ayuda, solo pido una casa, no la puedo calentar. Y ahora estoy desempleada, en el campo no dan mucho trabajo”, aseguró la mamá de Mica.

“Micaela desde que se levanta y se acuesta siempre esté sonriendo, me gustaria poder tener todo para darselo a ellas”, cerró Marianela. (Crónica)