Este sábado 9 de noviembre se jugará la gran final de la Copa Sudamericana entre Colón de Santa Fe e Independiente del Valle en la capital paraguaya. Se calcula que hasta al momento han llegado alrededor de 3 mil hinchas argentinos.

Un fanático Sabalero recorrió mil kilómetros en bicicleta para llegar a Asunción, mientras que otro fue víctima de una broma de sus amigos. Tres se accidentaron en la ruta y una mujer pide ayuda tras olvidar su boleto de entrada en una estación de servicio.

Por otra parte, los intensos trabajos migratorios por parte de agentes argentinos y policías paraguayos que controlarán a los colectivos para evitar que los hinchas del Colón de Santa Fe transporten bebidas alcohólicas, sustancias ilegales y armas de cualquier tipo.

Mientras que migración exige que los ciudadanos argentinos tengan pasaporte o documento de Identidad  (DNI), para cruzar la frontera.

«Es muy difícil dejar de lado la primera final internacional que va a jugar Colón en su historia, que es algo único, algo que no tiene algún otro parámetro, en 114 años de vida de la institución. Este pasó a ser el partido más importante de la historia del club», indicó hace pocos días el entrenador, Pablo Lavallén.

Colón, un equipo de la provincia argentina de Santa Fe que nunca ganó un campeonato de Primera División, buscará este sábado estrenar su vitrina de trofeos nada más y nada menos que en la Copa Sudamericana, ante un Independiente del Valle que jugará su segunda final internacional como fue en la Copa Libertadores en 2016.