El muro es un eje de la campaña por la reelección que inicia Donald Trump. El otro eje será la lucha contra el aborto.

El Paso es una localidad ubicada en el extremo oeste del estado de Texas, USA. Es la 2da. ciudad más importante a lo largo de la frontera con México, después de San Diego. Se encuentra frente a Ciudad Juárez, Chihuahua. Las separa el río Bravo o río Grande.

El lunes 11/02 será la 1ra. visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a la ciudad de El Paso, e incluirá un mitin republicano en las instalaciones de El Paso County Coliseum, sometido ya a un fuerte procedimiento de seguridad.

El lugar es cercano al hospital de la comunidad, que queda dentro del perímetro que tiene 3 anillos de seguridad, y ya se han desplegado agentes caninos, y se dispuso un avión adicional. Hay un diagrama de cierre de calles que molesta a muchos de los vecinos afectados.

Antes, el bado 09/02 , algunos militantes ‘trumpistas’ concurrieron a Anapra, en la frontera que divide el estado mexicano Chihuahua del estadounidense Nuevo México para exigir el financiamiento del nuevo muro fronterizo.

En Anapra se interrumpe la muralla fronteriza y deja libre el paso entre la mexicana Ciudad Juárez y la estadounidense Sunland Park.

“Alto a las drogas que destruyen nuestra juventud” y “Trump 2020” fueron consignas en las pancartas color rojo, azul y blanco.

“El muro se necesita construir aquí (…) porque por aquí va a empezar a subir el crimen, van a cruzar más(inmigrantes) ilegales”, dijo uno de los participantes, Anthony Agüero, habitante de El Paso.

Desde su campaña para llegar a la Casa Blanca, Trump insiste en la construcción de un nuevo muro fronterizo par a detener la inmigración de latinoamericanos, a quienes ha llegado a calificar de “criminales”.

Por ese motivo, Trump iniciará en El Paso su campaña por la reelección en 2020, bajo el lema “Haz que USA sea grande otra vez”.

De acuerdo con Ramiro Cordero, vocero de la Patrulla Fronteriza sector El Paso, solo de octubre a diciembre del año pasado fueron detenidos 25.000 migrantes en la frontera que bordea Nuevo México y el suroeste de Texas, una cifra que contrasta con los 32.000 detenidos de octubre de 2017 a septiembre de 2018.