En el Senado hay 178 pliegos retenidos. Y en el Consejo de la Magistratura traban otros 102 concursos. Representan un tercio del total de los magistrados. Es un intento de influir en los juzgados que investigan la corrupción.

Los bloques de senadores peronistas retienen, desde las PASO, los pliegos de designación de 117 jueces y 61 fiscales federales que ganaron concursos y fueron elegidos por el Gobierno de una terna con los mejores promedios, lo que retrasa el avance de las causas por corrupción y narcotráfico, entre otros problemas para la administración de Justicia. Si a esa cifra se suman las 102 vacantes con concursos en trámite dentro del Consejo de la Magistratura, donde el kirchnerismo frena las gestiones, se observa que el peronismo aglutinado en el Frente de Todos apuesta a dejar para después de una eventual victoria de la fórmula Alberto Fernández-Cristina Kirchner la designación de casi un tercio de jueces federales y nacionales de todo el país, que en total son 977 cargos.