Policía de Interpol y autoridades ambientales del Uruguay realizaron este miércoles (10/01) otro allanamiento en la chacra de Marcelo Balcedo en El Gran Chaparral, para incautar animales de especies protegidas.

El allanamiento fue solicitado por la fiscal de Maldonado Sabrina Flores en la noche de este martes para determinar el tráfico de especies de fauna prohibida por la normativa nacional.

Según informa el diario uruguayo El Observador, entre las especies exóticas que se encontraron se destacaron dos guacamayos, un loro hablador, cinco llamas y dos alpacas; mientras que entre las autóctonas, que está prohibido por la legislación nacional mantene r en cautiverio, se pudieron identificar 5 carpinchos y 14 ñandúes (un ñandú está empollando huevos). Una fuente de la Dinama dijo a El Observador que se pudo constatar “la consolidación de una especie de zoológico ilegal”.

Varios vecinos habían advertido que el matrimonio Balcedo- Paola Fiege tenían caballos y ganado, pero que luego fueron cambiando por otro tipo de animales que llamó la atención.

Desde temprano a la mañana, funcionarios técnicos de la Dirección Nacional de Medio Ambiente recorrieron el predio de El Gran Chaparral y fueron haciendo un inventario de loros, llamas, alpacas y guacamayos, entre otros animales

El titular de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) del gobierno uruguayo, Alejandro Nario, explicó el motivo de la intervención de esa dependencia: “Nosotros entramos en el tema luego de las primeras actuaciones de la Justicia y la Policía que identificó que había especies no permitidas; se disparó un trabajo coordinado con Interpol y la Justicia y derivó en el operativo de hoy. Todo indica que estaba armando una especie de zoológico privado”.

Declaró que “el estado de conservación era muy bueno“, que “tenían cuidadores” y que los animales “estaban bien alimentados”, pero que eso “no es el problema” sino que el operativo se debe al “tráfico ilegal de estas especies que tienen que estar en su hábitat natural”.

En la Dinama aseguraron que a partir de ahora los próximos pasos consistirán en investigar la ruta de tráfico de los animales, o sea, determinar de dónde vienen y cómo fueron adquiridos. En tanto, si bien los animales fueron incautados, se deberá estudiar su capacidad de adaptación para ser reinsertados en un ambiente natural.

Dos de las aves son guacamayos que integran el apéndice 1 de la Convención, dado su mayor grado de amenaza de extinción . Uno es el Ara chloroptera, conocido como el guacamayo rojo o guacamayo aliverde, una especie de ave de la familia de los loros, de gran tamaño, que atrae la atención por su espectacular colorido, y su llamado estridente con el que se comunica durante el vuelo.

El segundo guacamayo encontrado es el Ara ararauna, conocido como guacamayo azul y amarillo, también de la familia de los loros, propia de América del Sur.

Otra especie incautada es la Amazona aestiva, más conocida como loro hablador, que integra el apéndice 2 de la Convención.