El huracán Dorian tocó tierra en las Bahamas este domingo como una poderosa tormenta de categoría 5. El huracán, que hasta las 5:00 am ET de este lunes tenía vientos de 165 mph (cerca de 270 km/h), se arrastra lentamente hacia el noroeste. Por ahora, este es el pronóstico día a día para el huracán Dorian:

Lunes: Dorian permanece sobre las Bahamas antes de arrastrarse hacia la costa este de Florida este mismo día. Las condiciones de huracán pueden ser experimentadas por cualquiera que se encuentre en un radio de 30 millas (unos 48 kilómetros) desde el centro de la tormenta.

Martes: La posibilidad de que Dorian toque tierra en la Florida sigue presente, ya que algunos modelos de pronóstico consideran que el huracán se desplazará hacia el oeste. Se espera que el ciclón gire hacia el norte y suba por la costa de Florida.

Miércoles: El ciclón continuará produciendo vientos de huracán a medida que avanza hacia el norte, donde podría continuar debilitándose. Habrá un riesgo creciente de vientos fuertes y mareas de tormenta peligrosas a lo largo de las costas de Georgia, Carolina del Sur y Carolina del Norte. Se espera que continúen las inundaciones desde el sur de la Florida hasta Georgia.

Jueves: Se espera que Dorian se acerque más a la costa de Carolina, con la clara posibilidad de que el ojo del huracán toque tierra.

Viernes: Dorian estará cerca de Outer Banks, una serie de islas frente a la costa de Carolina del Norte.

Tormentas grandes y pequeñas

Matthew, en 2016, fue el primer huracán Categoría 5 en el Atlántico desde 2007. Otros recientes ciclones de la máxima categoría 5 incluyen a Irma, que azotó el Caribe y el sur de Estados Unidos en septiembre de 2017.

Katrina, que mató a más de 1.800 personas en la costa del Golfo de Estados Unidos en 2005, también alcanzó la Categoría 5. En contraste, el huracán Florence, en septiembre de 2018, se debilitó a Categoría 1 antes de tocar tierra en Carolina del Norte y Carolina del Sur, aunque provocó fuertes lluvias y extensas inundaciones que causaron cortes de electricidad y grandes daños.

En 2018, una serie de tormentas catastróficas, incluidas Florence y el huracán Michael -en octubre- dejaron decenas de muertos y provocaron daños por un total de 32.000 millones de dólares en Carolina del Norte, Carolina del Sur y Florida.

Michael fue la tormenta más fuerte que azotó Estados Unidos desde 1969. En mayo, el servicio meteorológico NOAA proyectó para 2019 una temporada de huracanes en el Atlántico “casi normal”. No obstante, las autoridades exhortaron a los estadounidenses a prepararse, ya que más de 80 millones de personas viven en áreas de alto riesgo, incluso fuera de la costa. Generalmente, las inundaciones provocadas por los huracanes causan más daños que los vientos.

¿Lo peor por venir?

Los científicos pronostican desde hace tiempo que el calentamiento global generará tormentas tropicales más destructivas, y algunos dicen que la evidencia de esto parece ya estar a la vista. Los océanos más cálidos se suman al aire caliente y húmedo que alimenta a los huracanes, y el mayor nivel del mar aumenta las marejadas ciclónicas que pueden superar las barreras costeras.