Hasta ahora el plazo mínimo era a 90 días. Frente a los plazos fijos tradicionales que ofrecen rendimientos por debajo de la inflación esperada, los atados a la UVA permitirán empatarle.

Con el objetivo de estimular las inversiones en pesos en momentos de una persiste baja de tasas y la plena vigencia cepo hard, el Banco Central (BCRA) habilitará a las entidades financieras la posibilidad de que ofrezcan plazos fijos ajustables por la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) -inflación- precancelables a los 30 días, confirmaron fuentes de la autoridad monetaria a ámbito.com.

A través de esta medida –que será anunciada este jueves-, el BCRA busca igualar el período mínimo de colocación que permiten hoy los plazos fijos tradicionales, cuyas tasas han mostrado una importante baja en las últimas semanas, ubicándose por debajo de la inflación proyectada.

Actualmente, los plazos fijos en UVA –que pagan la inflación, más un plus de entre 1% y 4%- solo se pueden constituir a 90 o 180 días, lo que desalienta a muchos ahorristas a considerarlos como una opción interesante de inversión, ante una permanente volatilidad de la macroeconomía argentina.

“Me parece una buena decisión. Tenemos una cultura cortoplacista. Si bien eso tiende a encarecer el fondeo en el sentido que se tiende a renovar a plazos más cortos, lo cierto es que con plazos de 90 y 180 días nunca habían terminado de despegar”, aseguró a ese medio el economista Gabriel Caamaño, de la Consultora Ledesma.

Por su parte, Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, cree que “lamentablemente creo que el término UVA conspira para el éxito comercial”, dada las complicaciones que han sufrido los tomadores de créditos ajustables a la inflación, frente a la disparada del IPC minorista en los últimos dos años.

Sin embargo, Camusso aclara que “si bien tomar crédito indexado a UVA fue un problema, colocar parece una opción interesante, dado que hoy tenemos tasa real negativa”.

En ese sentido, los especialistas concuerdan en que una colocación que devuelva la inflación –estimada en casi 43% para este año, según el mercado- podría ser una muy buena alternativa durante el 2020, en un contexto de fuertes controles de cambio y plazos fijos tradicionales que ofrecen tasas reales negativas.

“Está claro que 90 días seguía siendo un plazo muy largo para la incertidumbre actual, poder precancelar a 30 días lo vuelve más atractivo”, enfatizó Camusso. No por nada bonos que ajustan por CER, cómo los Boncer (TC20 o el TC21) han sido fuertemente demandados desde la asunción de Alberto Fernández.