Los contenidos curriculares serán de aplicación obligatoria en todas las escuelas del país y su enseñanza no quedará librada a la voluntad de las provincias

Desde la Cámara de Diputados, después de una reunión de comisiones, aprobaron el proyecto de ley que declara la Educación Sexual Integral (ESI) como orden público.

De esta forma, los contenidos curriculares de esta área serán obligatorios en los colegios de todo el país y no será algo optativo por las provincias.

Después de las votaciones por la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, el Congreso volvió a ser escenario de la grieta entre verdes y celestes.

Si bien se había llegado a la reunión con un consenso por un pre-dictamen que era apoyado por la mayoría de los diputados celestes, un grupo de este bando planteó que los verdes querían “apurar” el debate en un tratamiento express sin la discusión necesaria en comisiones.

La norma propuesta prevé incluir en los proyectos institucionales de los establecimientos educativos a la Educación Sexual Integral de manera transversal y a través de espacios curriculares específicos.

También garantiza que las jurisdicciones no desconozcan o contradigan los contenidos de ESI consensuados por el Consejo Federal de Educación y establecidos en el Programa Nacional de Educación Sexual Integral.

La tensión aumentó cuando militantes de organizaciones “pro vida” presentes en la sala interrumpieron en varias ocasiones los discursos de diputados “verdes”, gritando cosas como “a mis hijos los educo yo” o “no a la ideología de género en las escuelas”.

Los diputados celestes que en el debate sobre la ley de interrupción voluntaria del embarazo habían destacado la necesidad de reforzar programas de salud y educación sexual como prevención para evitar el aborto, mantuvieron la prudencia y estuvieron ajenos a ese tipo de consignas de los militantes religiosos.

El presidente de la comisión de Educación, José Luis Riccardo (UCR), informó que el 76% de los alumnos piden recibir ESI en las escuelas.

Romina del Plá, diputada del Partido Obrero-Frente de Izquierda, fue contra el “lobby de sectores clericales oscurantistas” que, según ella, está operando para que no se le apliquen modificaciones a la ESI y que, por lo tanto, no se pueda implementar en todo el territorio de manera integral. Además destacó la necesidad de brindar educación sexual “con carácter laico, científico y respetuoso de la diversidad sexual y de género”.

Su par de Cambiemos Marcela Campagnoli dijo que la Iglesia hizo tanto lobby como los medios y la comunidad artística, que a su entender de volcaron mayoritariamente por la causa verde.

La radical Carla Carrizo (Evolución) confrontó la idea expresada por los militantes celestes de que “los hijos pertenecen a sus padres”:  “Los niños no son propiedad de nadie, no son objeto de los adultos, son sujetos de sí mismos. No nos pertenecen”, enfatizó y recibió abucheos de la tribuna celeste.