Acevedo, de la UIA, pidió “patriotismo” y estimó que la industria tardará 10 años para volver al nivel de 2012.

Ante el previsible impacto negativo de la devaluación en el poder de compra de los salarios, el ministro de la Producción, Dante Sica, admitió que el Gobierno podría reabrir negociaciones paritarias si se estabilizan las variables económicas y se puede determinar a cuánto llegarán las perdidas. Pero todo depende de que en lo que reste del año se tranquilice el dólar, elecciones de por medio.

El funcionario mantuvo una charla con periodistas junto al presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo, en el marco de la Celebración del Día de la Industria, lugar al que concurrió como representante del Gobierno en reemplazo del presidente Mauricio Macri, quien se quedó en Casa de Gobierno para seguir de cerca las primeras horas luego de la puesta en marcha del control de cambios. Sica señaló que “las paritarias de este año cerraron con un piso del 28%” pero que no recibió hasta ahora “un pedido formal” de habilitarlas de parte de los dirigentes de la CGT. “Charlé con ellos y les dije que miremos cómo salen los números de agosto y a partir de ahí si hay algunas actividades que tienen necesidades, habrá que sentarse”, explicó.

Por caso, Acevedo coincidió con el funcionario en que primero se deben tranquilizar las variables de la economía para encarar una discusión. “Algo habrá que hacer, el problema es que estamos en el medio de la coyuntura”, explicó el empresario. El industrial, no obstante, se mostró pesimista respecto del futuro inmediato. Afirmó que no ve “un rebote de la actividad que hubo en 2003” a la salida de la crisis, y agregó que para que el sector manufacturero pueda tener un nivel de producción como había en 2012 “van a tener que pasar 10 años”.

Sica tuvo que tratar de dar una explicación a las recientes medidas, algunas de ellas, muy criticadas por los empresarios. El funcionario las calificó como “incómodas”.

“Se trata de medidas de emergencia, en una situación de emergencia, que traerán calma al mercado, seguridad a los habitantes y en especial a los sectores con ingresos fijos”, indicó.

El ministro agregó que el Gobierno “ha avanzado el fin de semana con la disposición de algún control cambiario pero que garantizan a toda la población la accesibilidad de depósitos y compras de dólares para atesoramiento o ahorro que los ahorristas consideren necesario”.

La sede de la UIA en Avenida de Mayo estaba repleta de representantes del interior del país. Sucede que por primera vez en 15 años se reunió el Consejo Federal. La vez anterior había sido por la crisis del 2001. En esta oportunidad, lo hicieron para aprobar un documento de 35 puntos que constituyen una base de propuestas que desde la semana próxima tienen previsto presentar a los candidatos presidenciales.

Acevedo aseveró, al respecto, que “el problema hoy es primordialmente político” y pidió “unidad para elaborar consensos básicos”. La Argentina no tiene que discutir entre dos modelos de país sino acordar uno sólo”, añadió. El titular de la UIA demandó una actitud “patriótica” de los dirigentes para lograr “la unidad nacional basada en la superación de las grietas” y culminó su mensaje recitando el Preámbulo de la Constitución Nacional.

Al encuentro asistieron además representantes del Grupo de los Seis. Entre ellos, Adelmo Gabbi, de la Bolsa de Comercio, Julio Crivelli (Construcción), Eduardo Eurnekián (Comercio) y Daniel Pellegrina (Sociedad Rural). En un espacio VIP, en el primer piso, Acevedo a su vez recibió a Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, candidatos a presidente y vicepresidente por Consenso Federal, y diputados como José Ignacio de Mendiguren, Marco Lavagna y los economistas referentes del candidato presidencial del Frente para Todos, Matías Kulfas y Miguel Peirano.

En medio de un clima de sensación de cambio de gobierno, el empresario titular de la Federación de la Industria Grafica Argentina (FAIGA), Juan Carlos Sacco, dijo a que “es hora de cerrar la boca y aguantar”.