El jueves pasado se publicó la reglamentación del impuesto a la renta financiera. A partir del decreto 1170, que reglamenta el cambio establecido en la reforma tributaria realizada a través de la ley 27.430, empezarán a pagar Ganancias actividades financieras que antes no estaban gravadas.

Los rendimientos obtenidos por los plazos fijos, por los fondos de inversión integrados por carteras gravadas, junto con las operaciones realizadas con títulos públicos comenzaron a estar alcanzadas por el Impuesto a las Ganancias a través de un tributo “cedular”, por el que se aplica una alícuota que funciona en forma independiente para cada colocación. Además, como ya viene ocurriendo, por las tenencias de determinadas inversiones al 31 de diciembre habrá que pagar el Impuesto sobre los Bienes Personales.

En cuanto al Impuesto a las Ganancias, la AFIP determinará la manera y el momento para liquidar e ingresar el impuesto. Lo que ya está claro es que esta utilidad no tendrá posibilidades de compensarse con los resultados negativos de las otras actividades gravadas.La reglamentación aceptaría descontar el quebranto originado por la venta de los títulos públicos contra el interés obtenido.

Como los bancos y los agentes de mercado no retuvieron el monto correspondiente a Ganancias durante el año, las personas tendrán que concretar el pago total del tributo a mediados del año que viene.

Renta de inversiones

Los intereses que obtienen las personas físicas por los plazos fijos y por los fondos de inversión compuesto por carteras gravadas en pesos estarán alcanzados por el Impuesto a las Ganancias a la alícuota del 5%. En cambio, si esas inversiones se realizan en dólares o con cláusulas de ajuste pagarán el 15%. Esta medida tendrá un mínimo anual a partir del cual se deberá tributar de $66.917,91. Lo mismo sucede con las utilidades obtenidas por la venta de títulos públicos, que desde este año deberán pagar el 5% del Impuesto a las Ganancias cuando la inversión es en pesos, o el 15% para las inversiones en moneda extranjera y con cláusula de ajuste.

El valor de costo a computar será el último precio de adquisición o el valor de cotización que los títulos poseían al 31 de diciembre de 2017, el que sea el mayor de ambos. En estas operaciones también se descuenta el mínimo no imponible anual que se usa para los depósitos. Antes de la reforma ya venían gravadas los resultados por las ventas de acciones (sin cotización) y de participaciones societarias al 15% sobre el resultado obtenido.

La única inversión que continúa exenta de impuestos es la transferencia de acciones que cotizan en bolsa y los mínimos intereses de caja de ahorro obtenidos por las personas humanas.

Por la tenencia de un fondo de inversión habrá que pagar impuesto únicamente por la parte de la cartera que está gravada, por ejemplo si está integrado por títulos públicos o rendimientos de plazos fijos. En cambio si el fondo se encuentra integrado por acciones que cotizan en la bolsa quedan afuera del impuesto. Si la combinación es mixta (gravada y exenta) tendrá un tratamiento proporcional salvo que una de ellas represente el 75% del total.

Para establecer el impuesto de la ganancia bruta de la inversión, en primer lugar, se descuentan los gastos directa o indirectamente relacionados con ella. Luego, a la ganancia neta que se obtiene se le computa el quebranto de la misma naturaleza correspondiente a ejercicios anteriores, que en este año como es el primero no existe. Por último se descuenta la deducción especial anual que asciende este año a $66.917,91, proporcionándose a cada tipo de inversión. Luego se aplica la tasa del 5% o del 15%, según el tipo de rendimiento de que se trate, en pesos o en moneda extranjera y cláusula de ajuste. Para el 2019 el mínimo no imponible se eleva a $ 104.735,77.

Participaciones societarias

En 2013 la ley 26.893 modificó la Ley de Impuesto a las Ganancias extendiendo el alcance del gravamen a los resultados obtenidos por personas humanas y sucesiones indivisas, provenientes de operaciones de compraventa, cambio, permuta o disposición de acciones, cuotas y participaciones sociales -incluidas las cuotas partes de fondos comunes de inversión- títulos, bonos y demás valores, que no coticen en bolsas o mercados de valores o cuando no tengan autorización de oferta pública. Además, a partir de este año están gravados con la tasa del 7% los dividendos que obtienen los titulares de las sociedades, originados en utilidades generadas a partir de los ejercicios iniciados desde el 1 de enero de 2018. Esto se produjo por la reducción de la tasa que se aplica simultáneamente a las sociedades.

Bienes Personales

En el caso de este impuesto habrá que presentar la liquidación en junio del 2019. Todavía regirá el texto anterior de la ley, debiendo abonar impuesto en la medida que los bienes gravados superen la suma de $1.050.000, aplicando la alícuota del 0,25% sobre el importe excedente. Aquellos que se inscribieron como cumplidores mantienen, por último año, el beneficio por el cual quedan exceptuados de pagar.

En materia de inversiones continúan exentos los depósitos en caja de ahorro, los plazos fijos y las inversiones en títulos públicos. Se mantiene gravada la tenencia de efectivo, cualquiera sea la moneda, incluso lo que se encuentra en cajas de seguridad. También están gravados los saldos de cuenta corriente y los fondos de inversión. Hay que tributar por las inversiones que se poseen en el país y las del exterior.

Para el 2019, con vencimiento en 2020, se duplicó el mínimo exento pasándolo de $1.050.000 a $2.000.000, a partir del cual se obliga al pago del tributo. Asimismo, se modificó la alícuota del impuesto que dejó de ser para todos del 0,25%. Esta alícuota fue reemplazada por escalones de tasas progresivas que se incrementan al aumentar el valor de los bienes gravados. El tratamiento que tendrá cada inversión, en cuanto a lo que está gravado y exento, será el mismo que se dio en el 2018. En cuanto a las acciones que cotizan en bolsa y por las otras participaciones societarias, la persona que es la titular tiene que incluir la información en su declaración jurada pero no paga directamente, ya que el ingreso del tributo lo debe realizar la sociedad y luego descontárselo de lo que le gira de dividendos.

Controles de la AFIP

Mediante una Resolución de la AFIP se adecuaron los montos para los controles existentes sobre las inversiones financieras que realizan las personas y las empresas en las entidades financieras. Adicionalmente, se crearon nuevos regímenes de información vinculados a las operaciones bursátiles.

Este sistema de información llamado “Sistema Informativo de Transacciones Económicas Relevantes (SITER)” abarca a más cuentas que tendrán que informar las entidades financieras. Asimismo, la AFIP aumenta los valores mínimos de las operaciones que tienen que declararse, rigiendo los cambios a partir del 1 de enero del año que viene. Los administradores de fondos de inversión tienen que informarle a la AFIP los movimientos que se hacen con títulos públicos y privados.

Por otro lado, la Bolsa de Comercio y la Caja de valores tendrán que cumplir con un régimen informativo anual por las operaciones realizadas durante 2018, que deberá presentarse hasta el 28 de febrero de 2019. Este control ayudará a chequear lo que tendrán que pagar los contribuyentes por varios impuestos. Las tenencias financieras al 31 de diciembre de 2018 podrán ser consideradas en la próxima presentación de Bienes Personales. Los movimientos financieros y sus rendimientos podrían ayudar al control del novato impuesto sobre la renta financiera, que recae sobre las personas físicas, introducido por la última reforma que alcanza a los intereses de los plazos fijos y a la renta de los títulos públicos.

Clarin