El senador Miguel Pichetto brindó ciertas precisiones de cara a la búsqueda de unidad que el peronismo intentará alcanzar ante un 2019 electoral.

stando a 7 meses y 8 días del primer llamado a elecciones nacionales (las PASO tendrán lugar el domingo 11 de agosto), la postura del peronismo dialoguista frente a Cristina Kirchner continúa generando interrogantes.

Este punto es y quizás sea el principal detonante en el espacio Alternativa Argentina, el bloque que en adición a sus cuatro referentes (Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey, Miguel Pichetto y Juan Schiaretti) cuenta además con la presencia de nueve gobernadores provinciales.

Lo cierto es que al momento, el peronismo dialoguista continúa con grandes incertidumbres respecto de su capacidad de reorganización. Posicionalmente parece ubicado entre dos extremos del “no”, donde resalta una imagen no kirchnerista y no macrista, pero sin una identidad captadora de votos.

En este sentido, la capacidad de mostrarse unidos y fortalecidos de cara a un 2019 electoral, exhibir sus nuevas incorporaciones y plantarse como el espacio que puede derrotar tanto al kirchnerismo como a Cambiemos, parece algo cada vez más difícil de alcanzar.

En una entrevista brindada a La Nación, Miguel Pichetto planteó que “Cristina Kirchner es una instancia del pasado que hay que dejar de lado”.

Sobre la posibilidad de alinearse a la figura de Cristina Kirchner, el legislador planteó no estar de acuerdo “con el falso concepto de unidad que implicaría subordinarse nuevamente a la candidatura de ella”.

“Creo que el peronismo tiene que renovarse y que hay que construir un programa, ideas para sacar al país de una crisis muy compleja, acentuada el último año con la devaluación, con el ingreso al Fondo y con el endeudamiento de corto plazo”, planteó Pichetto.

En último término, el Senador desestimó la posibilidad de tratar la reforma laboral que el ministro Dante Sica sugirió por estos días: “Sica que se dedique a trabajar para que no entren productos de afuera. Hay que defender la industria, al empresariado nacional y el trabajo urbano. Plantear una reforma laboral en un contexto de ajuste es nefasto”, sentenció.