Ambos hechos, que se dieron en un lapso de pocas horas, se investigan como posibles ajustes de cuentas. No hay detenidos.

Los vecinos de Capitán Bermúdez, una ciudad santafesina próxima a Rosario, no salen del asombro por dos ataques con tintes mafiosos que en pocas horas dejaron un saldo de dos hombres muertos y una mujer gravemente herida. Los casos no estarían relacionados, según los indicios preliminares de las investigaciones.

El primer episodio ocurrió el lunes por la mañana en barrio Copello, una zona atravesada por la venta de drogas y la disputa narco. Un sicario se bajó de una moto, abrió la puerta de una casa a patadas y disparó sin mediar palabra contra el matrimonio que habitaba el domicilio, un hombre de 48 años y una mujer de 46.

Las víctimas, identificadas como Marcelo Cisneros y Carina Palacios, fueron trasladadas con graves heridas al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria. El hombre ingresó al quirófano con dos tiros en el abdomen. Murió horas más tarde. La mujer, en tanto, recibió cinco balazos, tres de ellos debajo del tórax y dos en un brazo. Pelea por su vida y su pronóstico es reservado, según el último parte médico.

El caso quedó a cargo del fiscal Aquiles Balbis, quien ordenó la presencia de gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) para pericias fotográficas, la toma de testimonios, el levantamiento de rastros y el relevamiento de cámaras en la zona.

El teléfono del fiscal volvió a sonar por la noche. La policía lo alertó por otra balacera a pocas cuadras del primer hecho, en los cruces de las calles Gaboto con las vías del ferrocarril Mitre. En el piso quedó tendido Jonathan “Poni” Anguilante (30 años), un reconocido delincuente de la vecina ciudad de San Lorenzo con frondosos antecedentes penales. Un persona que aún no pudo ser identificada lo ultimó de siete balazos.

Un amigo de la víctima también recibió varios impactos de bala en miembros inferiores. Fue hospitalizado, operado y su vida no corre peligro. El fiscal Balbis ordenó las mimas medidas que en el primer ataque. Ninguna causa tiene por el momento detenidos.

Fuente: Clarín.