Con el paso del tiempo y después de los 40, las articulaciones y los músculos no son lo que eran, pero el maxibásquet se convierte en un juego más inteligente y divertido. Hay muchos jugadores que se cuidan mucho, se preparan y esperan viajar a los diferentes torneos para volver a sentirse adolescentes por un rato.

Los representativos de distintos países se encuentran en plena preparación para lo que será el XI Campeonato Panamericano de Maxibásquet que se desarrollará del 20 al 29 de marzo del 2020 en la ciudad de Paraná. Dentro del amplio abanico que proponen las plantillas de los más de 200 equipos que participarán, vamos a poner la atención sobre los más “más viejitos”: Chile presentará un equipo de +80.

Los integrantes de “Independencia de Chile” son un claro ejemplo de constancia y de aporte positivo para sus colegas y la familia del Maxi, además de una ineludible referencia para los que están en categorías menores. Se trata de un grupo de adultos mayores de entre los 70 y 85 años que viene jugando campeonatos nacionales y que viajan al extranjero participando de Panamericanos y Mundiales.

“El equipo +80 es un grupo especial, se juntan a entrenar pero no todos son de Santiago entonces no lo hacen de forma completa pero van conformando realmente una selección chilena; hay jugadores de afuera de la capital que son bastante entusiastas. En definitiva, practican al menos una vez a la semana por separado pero sí son activos”, comentó Rodrigo Gajardo, presidente de la Liga Metropolitana Maxibásquetbol del vecino país, quién admitió que “de alguna manera nosotros como entidad los hemos apadrinado a todos los que sean mayores para darles ese soporte de estructura que necesitan para poder moverse”.

En el mismo marco, el dirigente trasandino aseveró: “Son un grupo realmente admirable; el estado físico, el coraje que tienen y diría que son como niños no han perdido el entusiasmo a pesar de la edad que tienen y siempre creen que es su última oportunidad y no lo dejan pasar. Entonces cualquier viaje y cualquier posibilidad que se les presente de jugar, lo quieren hacer”.

Aunque el grupo ha ido mutando durante la última década, “Independencia de Chile” logró muy buenos resultados: 4° lugar en la categoría +70 años en el Panamericano de Lima, Perú (2014), 6° puesto en +70 en el Mundial de Orlando, Estados Unidos (2015) y campeón en +75 y segundo en +70 en el Panamericano de San José, Costa Rica (2016).

La experiencia es un factor clave para conocer mejor los límites y propiciar el control mental. Tan sólo basta observar un partido para ver como el ritmo y la velocidad disminuye sin que el juego caiga en un aburrido pleito de “abuelos”. Los pases, precisos, las distancias que se achican, y predomina el sentido colectivo sobre la destreza individual. Surgen a la par del tiempo, cualidades antes no apreciadas: mesura física, riesgo calculado y astucia grupal.

“Ellos hacen exhibiciones, van a colegios y juegan contra chicos; son gente súper motivada que es lo que más me llama la atención y de alguna manera eso es sólo un ejemplo. Adonde han ido acá en Chile a jugar genera asombro a todos que gente de esa edad sea tan activa y esté tan motivada por el deporte, eso es lo más importante y destacable. Para nosotros son como un espejo”, cerró Rodrigo Gajardo.