La diputada de la Coalición Cívica aprovechó una recorrida por la provincia de Córdoba para calmar las aguas, luego de sus desafortunadas declaraciones

La diputada Elisa Carrió tuvo unas semanas de mucha exposición, y no de la buena: tras polémicas declaraciones sobre las propinas y el aborto, se cruzó con el radicalismo, espacio político que conforma la coalición oficialista Cambiemos.

Sin embargo, la líder de la Coalición Cívica aprovechó una recorrida por la provincia de Córdoba para ponerle paños fríos a la situación.

“Tenemos meses difíciles por delante, pero no tenemos que aflojar para que podamos consolidar la República. Cambiemos está firme y no se va a romper, vamos a seguir peleando para ganar el año que viene e ir hacia años de crecimiento y prosperidad”, sostuvo la dirigente.