El presidente del país vecino moderó su discurso luego de que se diera a conocer el llamado de Donald Trump, pero confirmó que el no piensa en hacerlo.

Tras conocerse los resultados de las elecciones nacionales del domingo 27 de octubre, uno de los primeros mensajes que llegó desde el exterior fue el de Jair Bolsonaro, que dejó una frase sin chance de análisis: “Argentina eligió mal”. Luego de eso, le llovieron las críticas, pero fiel a su estilo, no hizo ninguna declaración al respecto.

Este sábado, sin embargo, se refirió brevemente a la derrota de Mauricio Macri y sorprendentemente coincidió con el tiempo en el que Donald Trump, máximo mandatario de Estados Unidos, expresó un mensaje conciliador con Alberto Fernández, en pos de trabajar por una buena relación entre ambas naciones.

En ese panorama, Bolsonaro bajó varios decibeles y se refirió al tema con algunas frases sueltas. “La Argentina precisa de Brasil y Brasil precisa de la Argentina“, expresó el brasilero, y luego volvió a confirmar que no piensa llamarlo “para desearle suerte, ni tampoco ir a la asunción del mando“.

Sin embargo, no prohibirá a nadie de su gobierno si desea estar presente el 10 de diciembre en la ciudad de Buenos Aires. “Si alguien del gobierno quiere ir, basta que me hable. Si hubiera algún voluntario, está libre para ir“, afirmó en un claro ejemplo de que la relación es tirante desde el día cero y así lo será.

La bronca de Bolsonaro parte también de la declaración de Alberto Fernández en su festejo, donde pidió por la libertad de Lula Da Silva, uno de los líderes políticos de Brasil, que esta preso por un hecho de corrupción, pero que también se acrecentó con la burla de Eduardo Bolsonaro, hijo y diputado, hacia Estanislao Fernández, hijo del presidente electo argentino.