Los beneficiarios de las pensiones no contributivas por invalidez de más de 65 años, hoy administradas por Desarrollo Social, serán transferidos a la ANSeS y pasarán a cobrar la pensión universal para el adulto mayor (PUAM), una prestación que entró en vigencia el año pasado.

La medida implica una mejora del 14%, equivalente a $ 640 en los haberes de esos pensionados. Hoy cobran el 70% del haber mínimo ($ 4.475) y transferidos cobrarán el 80%, hoy $ 5.115 por mes y que, como el resto de las prestaciones, se ajustan dos veces por año de acuerdo a la ley de movilidad.

Así lo dispuso la Resolución Conjunta de ANSeS y la Secretaria de Coordinación y Monitoreo Institucional, publicada el jueves en el Boletín Oficial, que aclara que el traspaso abarca también a los que iniciaron el trámite para ser beneficiarios de la pensión no contributiva por invalidez.

El último dato oficial marca que hay 1.056.504 de pensiones no contributivas por invalidez, de los cuales 37.766 tienen más de 65 años, según la ANSeS.

La Resolución establece que se les “informará a los interesados para que, en caso que lo consideren, concurran a ANSES para encauzar” la transferencia del beneficio. No obstante se aclara que “podrán optar por la permanencia en el actual régimen dentro de los 30 días contados a partir de la notificación de la presente Resolución”.

La Resolución aclara que quienes pasen a cobrar la PUAM tendrán derecho a las prestaciones del PAMI y podrán realizar “cualquier actividad en relación de dependencia o por cuenta propia”, algo que no pueden realizar los beneficiarios de las pensiones no contributivas por invalidez. Además, mientras que para acceder a la pensión no contributiva, el cónyuge del beneficiario no puede estar cobrando jubilación, retiro o pensión, la PUAM lo permite y también puede ser percibida por ambos cónyuges o concubinos en forma simultánea.

La PUAM es un beneficio vitalicio que entró a regir a mitad del año pasado para los mayores de 65 años, que no cuentan con ningún otro beneficio previsional. Hoy la están cobrando unas 20.000 personas. No genera derecho a pensión, como sí sucede con las jubilaciones ordinarias, pero permite seguir trabajando. Y si el beneficiario alcanza los 30 años requeridos de aportes puede dejar de cobrar la PUAM y acceder a una jubilación ordinaria.

Pueden percibir la PUAM los argentinos o argentinos naturalizados con 10 años de residencia en el país anteriores a la solicitud, o extranjeros con una residencia mínima de 20 años, quienes deben mantener la residencia en el país una vez solicitado el beneficio.

Mientras la PUAM alcanza a los que tienen la edad jubilatoria, pero no los años de aportes para jubilarse, hay mucha gente que cuenta con los 30 años de aportes pero tienen menos de 60 años las mujeres y menos de 65 años los varones, están sin ingresos porque están desocupados, con pocas chances por la edad de conseguir un empleo y no pueden jubilarse. Hay proyectos para que puedan acceder a una jubilación anticipada, con un beneficio menor, que se completa al cumplir la edad jubilatoria.