Hacia las 14.15 y en presencia de decenas de pobladores de Comodoro Rivadavia que se acercaron hasta el puerto a apoyar la búsqueda del submarino ARA San Juan, el buque noruego Sophie Siem partió hacia el área en la que se centra el operativo, donde se estima que llegará mañana al mediodía.

Lleva un mini-submarino de rescate aportado por la Marina estadounidense que llega a 600 metros de profundidad, puede trasladar hasta 16 personas, lleva ropa seca y 44 salvavidas: uno por tripulante que subió al submarino que inició su último viaje el 31 de octubre en Ushuaia, y que se comunicó con la base de operaciones por última vez hace 11 días.

Según indica el diario Clarín, el buque, en el que viajan expertos de la Marina norteamericana y submarinistas argentinos, tardará unas 24 horas en llegar al centro de búsqueda, que tiene un radio de 74 kilómetros y en el que la profundidad del mar oscila entre los 200 y los 1.000 metros.

Ese epicentro se calculó contemplando la última velocidad informada por el ARA San Juan el miércoles 15 a las 7.30, y con la confirmación de que tres horas después, en la ruta que el submarino debía seguir hacia Mar del Plata, se produjo una explosión.

Hubo que trabajar cuatro días para que la popa del Sophie Siem pudiera albergar el mini-submarino: subirlo demoró 12 minutos, y pudo hacerse una vez que amainaron las ráfagas de viento de hasta 90 kilómetros por hora.

En el área de búsqueda trabajan 14 buques y 3 aeronaves, que a través de radares, sonares y sondas multihaz, rastrean el fondo marítimo y la superficie.

Sobre la posibilidad de encontrar el ARA San Juan en flotación, el vocero de la Armada, Enrique Balbi, sostuvo ayer: “Es muy baja la probabilidad, aunque existe la posibilidad”