A los kirchneristas se les complica cada vez más caminar por las calles de su ciudad. El malestar social que vive Santa Cruz no sólo se expresa en los acampes de trabajadores estatales, o en la toma de edificios públicos, también en las masivas protestas que semana tras semana hay en Río Gallegos. En este escenario de conflictividad, ayer el diputado de La Cámpora y amigo de Máximo Kirchner, Mauricio Gómez Bull, sufrió un escrache cuando un grupo de padres autoconvocados le gritaban “mafioso” y pedían explicaciones sobre la situación que atraviesa la provincia. La semana pasada, Carlos Zannini fue insultado en pleno centro de la capital santacruceña.

El escrache ocurrió ayer a la salida de la terminal de ómnibus de Río Gallegos, a las 18 cuando el dirigente camporista iba a entregar unos pasajes a un grupo de deportistas que viajaban. Duró unos pocos minutos, y durante los mismos no pudo ocultar su enojo por la situación, reiterando que “todo vuelve”, según contaron a Clarín quienes observaron la situación, hasta que el diputado logró subir a su camioneta junto a su esposa y retirarse del lugar.

El diputado nacional anticipó que denunciará a quienes lo escracharon. “Hoy me tocó vivir una de las malas de la política. Solo sé que no me afecta en absoluto mis convicciones y que acciones de este tipo solo generan violencia. A la que no accedí”, escribió en la red social Facebook.

Mientras Santa Cruz vive una crisis generalizada por los problemas financieros que se expresa en el retraso en el pago de salarios, las medidas de fuerza de los diferente sectores estatales siguen aumentando. Los trabajadores judiciales irán por otros cinco días de paro. Los docentes, que desde el inicio del ciclo lectivo se encuentran sin clases ante el ofrecimiento del 3% de aumento salarial que hizo Alicia Kirchner, no descartan otro paro de 120 horas. La semana pasada, los hospitales estuvieron de paro al igual que los trabajadores legislativos y personal de Servicios Públicos.

En este contexto, el escrache que vivió Gómez Bull no es aislado. La semana pasada Carlos Zannini -ex secretario legal y técnico-, tuvo que esconderse en el “Ateneo NK” construido por Rudy Ulloa (ex chofer de Néstor Kirchner), después de que un grupo de judiciales y docentes lo siguieron varias cuadras gritándole “chorro” y “corrupto”. También le pidieron explicaciones sobre la crisis que vive la provincia que el FpV gobierna desde 1987, “yo no robé nada”, se justificó el ex candidato a vicepresidente.

Días atrás la gobernadora Alicia Kirchner, permaneció nueve horas en la gobernación después de que una movilización de trabajadores estatales bloqueó los accesos del edificio público. A las cuatro de la mañana, cuando ya no había manifestantes en las calle, la cuñada de Cristina Kirchner logró salir de la sede gubernamental.

Otro escrache a un dirigente K en Santa Cruz

Alicia Kirchner saliendo a las 03:55 por la puerta de Jefatura Policía – Foto: OPI Santa Cruz.

“Sola no puedo”, dijo recientemente la gobernadora pidiendo a todos los sectores que reclaman por sus salarios, que la ayuden con un gesto de “buena voluntad” en medio de la crisis que vive Santa Cruz. Por ahora, el malestar va en aumento al igual que las medidas de fuerza en una provincia paralizada, que prometía ser el “refugio” para los kirchneristas.

Clarin