La medida fue adoptada por la jueza federal de Resistencia, Zunilda Niremperger, en el marco de la causa que investiga un presunto fraude en perjuicio de la Administración Pública cuando se desempeñaba como secretaria de Asuntos Municipales de la Nación.

La diputada nacional de la UCR Aída Ayala fue procesada hoy en un expediente por supuesta defraudación al Estado.

 

La medida, que incluye un embargo por un millón de pesos, fue adoptada por la jueza federal de Resistencia, Zunilda Niremperger, en el marco de la causa que investiga un presunto fraude en perjuicio de la Administración Pública cuando la chaqueña se desempeñaba como secretaria de Asuntos Municipales de la Nación durante la gestión de Mauricio Macri.

 

Ayala, en su defensa, dijo que se trata de una “causa armada” para “destruir” su “carrera política” y subrayó que no va a renunciar a su banca.

El expediente se inició en abril de 2018 a partir de una carta anónima enviada al fiscal federal Patricio Sabadini sobre una supuesta contratación irregular entre la Municipalidad de Quitilipi, en Chaco, y la Cooperativa Las Palmeras y otra operación sospechosa con la firma Service Hogar del empresario Claudio Tolosa, quien también fue procesado.

 

“Se presentan una serie de circunstancias relevantes al efecto de sostener prudentemente que la ayuda económica brindada por la Secretaria de Asuntos Municipales podría obedecer a una maniobra defraudatoria, principalmente al confrontar todos estos elementos frente a un expediente administrativo que registra ciertas señales de alerta y, sobre todo, que ha homologado una rendición de cuentas obviando verificar si se han respetado en el ámbito local la normativa específica para contratar”, señala el fallo.

 

Al respecto, Ayala manifestó: “Los intendentes son autónomos: nosotros le depositábamos a un intendente y él (el intendente Carlos Casalboni) compraba y vendía. No conozco al empresario Claudio Tolosa”.

 

En declaraciones a El Destape Radio, la diputada nacional denunció que tanto esta expediente como otra en la que le habían dictado prisión preventiva por supuesto lavado de dinero cuando era intendenta de Resistencia son “causas armadas”.

 

“Estas son causas armadas, yo gané las elecciones en 2017 y me destruyeron. Me han destruido la carrera política, mi salud y mi familia. A mí ya me persiguieron. Ojalá supiera por quién. Me sacaron de la política. No sé que más quieren. Yo estoy esperando que pongan las pruebas”, denunció.

 

Y se quejó: “No me dejan ni irme de vacaciones y a la vicepresidenta (Cristina Kirchner), sí, sale a cada rato. La vicepresidenta me nombra en su juicio, yo pienso que es una causa armada”.

 

A la vez, Ayala descartó que esté pensando en dejar su banca en la Cámara baja: “Yo sigo siendo diputada. No voy a renunciar. Me quedan dos años más”.