José Alperovich está encerrado en una de sus mansiones, aquejado de una profunda depresión.
La euforia del senador, que hasta el mediodía se autoconsideraba como el próximo gobernador de Tucumán, se convirtió en una aguda crisis cuando comenzaron a llegarle los datos de los bocas de urna.
Alperovich culpó de traición a varios de sus ayudantes, y también se descargó contra el sistema electoral de acoples, que él mismo había instaurado en 2006.
Según fuentes de su entorno, en la familia Alperovich hay mucha preocupación por la salud del senador y hasta habrían llamado a un facultativo, para que le aplique una batería de medicamentos a fin de estabilizarlo. 
Descartan que el ex gobernador pueda hacer declaraciones en los próximos días.
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